Cuba 29 julio 2016

Terminan las horas de angustia para "El Micha"; el juez decide que no irá a prisión

Luego de dos horas y media, finalmente el juicio del cantante cubano "El Micha" ha concluido.

Normalmente, noticias como estas no aparecen reflejadas en los medios, pero la verdad es que, si un artista merecía se divulgara su caso era este, El Micha.

No solo porque se trata de uno de los exponentes más singulares del género reggaetón en Cuba, si no también porque estamos hablando de uno de los legendarios del movimiento de música urbana en la isla; uno de los renovadores y talentosos. Este, señores, no es de los copiones.

Pero ni siquiera eso. Este juicio - al menos a este redactor, que no es fanático al Micha ni mucho menos (confieso que apenas me gustan dos de sus canciones) -, se trataba de una "pelea" por la justicia. Algo así como un David contra un Goliath en el siglo XXI. Por favor, recuerden que estamos hablando de música. Y de un juicio.

Para los que no están muy familiarizados con el tema, les explico que "El Micha", según sus propias palabras, había firmado contrato con la productora Pacheco Entertainment, - por favor, seamos serios y no creamos que se trata de una alquila-party-colchón-inflable, sino de una productora musical - la cual le había pagado unos 10 mil dólares, y producido un disco como forma de "representarlo" en su carrera, a partir del momento de la firma.

El Micha firmó, y lo que firmó, fue un contrato leonino.

¿Se equivocó después El Micha? Sí, claro; a veces el desconocimiento nos hace - como decimos en cubano - meter la pata -, y las leyes están para cumplirse; pero la verdad es que era pesada su carga. Un fardo de esclavitud.

Por fin hoy, el juez, dejó a un lado la petición de Pacheco Entertainment, y decidió que no, que el cantante no irá a cárcel. Que "haberse presentado por su cuenta" en distintos escenarios, no era motivo suficiente para ir tras rejas.

Si alguna lección buena e interesante ha de sacarse de todo este calvario que ha vivido El Micha, es que los cubanos, que hemos vivido tanto tiempo encerrados dentro de una urna de cristal, deberíamos siempre tener presente en nuestras memorias, la historia y lo ocurrido con nuestros aborígenes. Sí, aquellos que por unos espejos, cambiaron su libertad.

Sepamos, aprendamos, que en este mundo cruel de la farándula y el espectáculo, hay muchos empresarios que se valen de artilugios, y nos muestran no su mejor cara, si no aquella que tienen reflejada en el espejo.

E incluso, como si fuéramos indios del siglo XXI nos quieren comprar; regalándonos un espejito.

O dos.

Fuente: cibercuba.com

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