Deportes 13 junio 2016

Se opaca la estrella de alcalde de Río en antesala de JJOO

RIO DE JANEIRO (AP) — Hace apenas un año, al alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Paes, le llovían elogios del Comité Olímpico Internacional por ser el motor que impulsaba las obras para los Juegos Olímpicos que arrancarán en agosto en la ciudad de la samba. Encargado de la supervisión de presupuestos millonarios, era tan popular que se lo mencionaba como posible aspirante a la presidencia del país.

Pero la brillante estrella de Paes se ha ido apagando al atribuírsele una cantidad de problemas y verse vinculado a una investigación sobre corrupción en la petrolera estatal Petrobras.

"Ha habido muchas malas noticias para él", dice Leonardo Paz Neves, profesor de ciencias políticas en Ibmec, una universidad en Río de Janeiro. "Su imagen pública se ha visto muy afectada".

El colapso el pasado abril de un tramo de una nueva pista ciclística para la justa olímpica provocó la muerte de dos hombres y planteó dudas sobre la seguridad de estas construcciones. Las autoridades no han logrado cumplir los objetivos de limpieza de las muy contaminadas aguas de la ciudad, incluyendo algunas zonas que albergarán pruebas olímpicas. Y el enfado crece por la incapacidad de la ciudad para proveer servicios básicos en medio de una acuciante recesión y ante un gasto público desbordado por la cita deportiva.

Paes reconoce que el último año ha sido duro.

"Me gustaría poder estar haciendo solo las obras del legado olímpico para la ciudad ", dijo recientemente en una rueda de prensa.

Paes, un abogado que habla inglés con fluidez, entró en la política en la década de 1990 como administrador del barrio Barra da Tijuca, una zona de Río donde ahora está el Parque Olímpico. Más tarde ocupó un puesto de concejal y luego un escaño en la cámara baja del Congreso, antes de ganar una ajustada elección para convertirse en alcalde de Río de Janeiro en 2008.

El alcalde se proyectó internacionalmente al año siguiente, cuando el COI concedió la sede de los Juegos Olímpicos de 2016 a Río por delante de Chicago, Madrid y Tokio.

A medida que avanzaba la construcción de las instalaciones olímpicas, Paes fue ganando popularidad, presentando los preparativos para el mayor evento deportivo del mundo como una oportunidad para modernizar la icónica ciudad. Hace dos años, Río fue el centro de atención al acoger varios partidos del Mundial, incluida la final, en otro gran evento deportivo a gran escala que eligió Brasil como sede.

Pero ahora, fiscales de la ciudad y miembros del ayuntamiento dicen estar examinando los contratos olímpicos en busca de posibles indicios de corrupción mientras sigue abierta una investigación por una multimillonaria trama de sobornos en la petrolera estatal Petrobras.

Hay otras dos pesquisas que afectan directamente al alcalde. A principios de año, el nombre de Paes apareció en una lista filtrada de los beneficiarios de pagos realizados por la constructora brasileña Odebrecht, una de las empresas en el centro del escándalo. Paes sostiene que eran donaciones de campaña legales, no sobornos.

En el otro proceso se examina si Paes borró registros bancarios de un aliado durante su etapa como representante. Él niega todas las acusaciones.

E incluso los problemas que no dependen claramente de su gestión están afectando su mandato. Inmerso en la peor recesión de Brasil desde la década de 1930, el estado de Río de Janeiro vive una situación financiera tan desesperada que la ciudad tuvo que hacerse cargo de la administración de dos de los hospitales del estado.

Aunque los proyectos olímpicos han creado algunos puestos de trabajo, Río tiene todavía una tasa de desempleo del 10%. Muchos residentes, como Feliciano Silveira, un portero de 58 años, no esconden su malestar sobre el modo en que se está gobernando la ciudad.

"Ir a trabajar solía tomarme alrededor de una hora. Ahora tardo casi dos", apuntó Silveira, que votó por Paes en dos ocasiones y ahora se arrepiente. "Paes cambió el sistema de autobuses sin poner mucho cuidado, bloqueó el centro de la ciudad con proyectos olímpicos que nunca parecen estar listos y mis hijos van a una escuela pública en la que a menudo no hay clases".

Crear espacios para las sedes olímpicas también ha tenido un costo político para el alcalde. Para construir lo que serán alojamientos de lujo en el Parque Olímpico, la ciudad arrasó con excavadoras la favela Vila Autodromo. En un primer momento, el alcalde dijo que los residentes podían quedarse en la zona si querían, pero cuando muchos decidieron hacerlo dio marcha atrás y ordenó su desalojo. Solo unas 30 familias de las 700 que vivían en la zona permanecen, y se enfrentan a la posibilidad de ser expulsadas por la policía en las próximas semanas.

"A Paes se le ha vinculado mucho con las personas adineradas por demoler (esas) casas", dijo Felipe Pena, profesor de comunicación en la Universidad Federal Fluminense de Río-

Los Juegos Olímpicos darán a Paes una última oportunidad para brillar antes del fin de su mandato, el próximo 31 de diciembre, y de una posible postulación a gobernador del estado en 2018.

El alcalde ha dicho que cree que al final, los residentes mirarán con orgullo la renovación de la ciudad que él comandó. Además del Parque Olímpico, hay un nuevo sistema de tranvía, una zona portuaria mejorada y una nueva autopista que cruza la ciudad, entre otras mejoras.

"La comparación que importa es entre Río y Río", manifestó Paes recientemente durante la inauguración de una nueva instalación de saneamiento. "Río antes de los Juegos y Río ahora".

Fuente: Associated Press

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