Brasil 20 agosto 2016

Se agrava la situación de los emigrantes cubanos varados en La Miel, Panamá

El fuerte aguacero lo obligó a buscar refugio. El pequeño cambucho de plástico negro y reciclado no soportó los fuertes vientos en la noche del 18 de agosto. Duniel Rojas pasó la noche en vela, junto con el resto de los emigrantes cubanos aún varados en la localidad de La Miel, Panamá.

El recuerdo de los 13 migrantes que desesperados decidieron internarse en la selva los acompañó hasta la madrugada.

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En la mañana del 19 de agosto fueron sorprendidos por el anuncio de la guardia panameña fronteriza: "tienen plazo hasta mañana (sábado) en la tarde de abandonar La Miel, de lo contrario serán retirados a la fuerza". Esto los llenó de preocupación.

El júbilo por librarse del paso de "La Montaña de la Muerte" y lograr cruzar la frontera colombo-panameña sin ponerse a la merced de las bandas criminales de traficantes de personas era ya cosa del pasado. La sentencia del teniente del Servicio Nacional de Fronteras de Panamá (SENAFRONT) los devolvió a la realidad de la deportación.

Esa amenaza que los había seguido por su paso por Guyana, Brasil, Perú, Ecuador y Colombia seguía viva y los acompañaría hasta el final. El temor a las represalias del régimen de la Isla les hizo olvidar las precarias condiciones en las que han vivido la última semana.

No todos han podido continuar su camino

DIARIO DE CUBA visitó de incógnito el 19 de agosto al último grupo de emigrantes cubanos en La Miel de los 567 que hace una semana cruzaron el paso fronterizo entre Colombia y Panamá. Aunque DDC encontró la prohibición del uso de medios de grabación por parte de la Guardia de Fronteras de Panamá, pudo constatar las condiciones de los cubanos.

Uno de los 220 emigrantes que aún no han podido continuar su camino hacia el puerto panameño de Obaldía contó lo vivido en La Miel bajo condición de anonimato.

"Desde hace dos días los únicos alimentos son cocos, galletas de soda y agua; algunos que tienen todavía dinero pueden comer huevo y arroz, pero están muy caros, a dos dólares la libra y a 50 centavos la unidad. Aquí se aprovechan de nosotros, por ejemplo a mí me enviaron 500 dólares de Miami, el favorcito me costó 75 dólares. Un 15 % está cobrando de comisión quien recibe el giro acá. Espero salir este 19 de agosto para Puerto Obaldía con los últimos [dólares]”, dijo.

El desespero y la impotencia son evidentes en las palabras de los cubanos. Para Claudia M. "el Gobierno de Colombia obligó a la mayoría a coger la selva". De los enfermos, mujeres embarazadas, niños y ancianos que no lo hicieron y llegaron aquí se aprovechan, criticó.

"Un pasaje en avión de Puerto Obaldía a Ciudad Panamá costaba 60 dólares, nos lo están cobrando a 250", añadió.

"Es verdad —interrumpió otro cubano— un guardia me reclamó por qué nos habíamos metido en esta locura sin dinero. Miró para el suelo cuando le respondí que todos los que estamos aquí salimos con recursos suficientes para llegar a Estados Unidos, pero los dólares que traíamos terminaron en los bolsillos de los coyotes y de los guardias en las fronteras".

Andy Sánchez, el cubano que quiere vivir en Colombia

A las 4 de la tarde del viernes en La Miel, Panamá, quedaban aun 60 cubanos. Entre ellos Andy Sánchez, quien se despidió con lágrimas y en medio de un beso de una colombiana. Ese ritual de amor daba fin a una relación forjada durante cuatros meses en Turbo, Colombia.

Gemnis caminaba a punto de coger la empinada montaña para pasar el puesto de frontera cuando fue sorprendida por la espalda por Andy, quien le decía en medio de un nuevo abrazo que se quedaba en Colombia para formar un hogar con ella.

Al intentar regresar a Colombia, Andy se expone a una deportación, su salvoconducto está vencido desde hace cuatro días, ya Migración Colombia lo considera un inmigrante ilegal.

Fuente: diariodecuba.com

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