Mundo 16 julio 2016

Reprimen a perpetradores del intento de golpe en Turquía

ANKARA, Turquía (AP) — En lugar de derrocar al presidente turco, un fallido golpe de Estado militar que dejó más de 250 muertos parece haber fortalecido el poder y la popularidad de Recep Tayyip Erdogan.

Decenas de miles de personas marcharon por las calles en media docena de ciudades turcas el sábado por la noche, ondeando banderas y entonando canciones en una emotiva muestra de apoyo para el añejo líder, al tiempo que las fuerzas de seguridad rodeaban a personal militar a los que él se refirió como partidarios del golpe y lanzó una purga de jueces considerados opositores al gobierno.

El primer ministro Binali Yildirim dijo que los que efectuaron el fallido golpe del viernes "recibirán todos los castigos que se merecen", y el gobierno indicó que tomaría medidas para extraditar a un clérigo que vive en Estados Unidos y al que acusó de fomentar el alzamiento.

La amenaza gubernamental de aplicar otras medidas de represión generó temores sobre el futuro de la democracia en Turquía, que desde hace tiempo se ha enorgullecido de sus tradiciones democráticas y seglares a pesar de hallarse en una región inestable azotada por los conflictos y el extremismo.

El intento de golpe de Estado comenzó el viernes por la noche al ingresar tanques militares a las calles de la capital Ankara y Estambul mientras Erdogan se encontraba de vacaciones junto al mar. Se escucharon estallidos y disparos toda la noche.

Sin embargo, rápidamente quedó claro que las fuerzas armadas no estaban unidas en el esfuerzo para derrocar al gobierno. En una dramática entrevista vía iPhone difundida en la televisión, Erdogan exhortó a sus partidarios a que salieran a las calles a enfrentar a los tanques y a las tropas, y las fuerzas leales al gobierno comenzaron a recuperar el control.

La agitación cobró al menos 265 vidas, de acuerdo con un conteo a partir de declaraciones oficiales. Yildirim dijo que 161 personas murieron y 1.440 resultaron heridas en el proceso de bloquear el intento de golpe. El general Ümit Dundar, jefe interino del Estado Mayor, dijo que al menos 104 "conspiradores del golpe" habían muerto.

Antes del caos del fin de semana, Turquía —integrante de la OTAN y crucial aliado de Occidente en la lucha contra el grupo extremista Estado Islámico— se había visto sacudida por una agitación política que según los críticos se debía al gobierno cada vez más autoritario de Erdogan. Él ha hecho cambios en el gobierno, ha reprimido a los disidentes, ha restringido a la prensa y ha reanudado los combates con los rebeldes curdos.

Para el sábado por la tarde, cuando las tensiones habían disminuido, un ambiente de festejo se hizo sentir después de que los turcos escucharon los llamados oficiales a que salieran a las plazas para proteger la democracia del país. Miles de personas se reunieron en las principales ciudades, donde entonaron canciones y ondearon banderas turcas, mientras que otros oraban en apoyo a Erdogan y coreaban "¡Dios es grande!".

En Estambul, una multitud se reunió en la Plaza Taksim, donde un hombre permanecía de pie sobre un monumento con una bandera turca envuelta en el pecho.

Partidarios del gobierno marcharon por Ankara mientras los automóviles hacían sonar sus bocinas en señal de aprobación. Algunos se reunieron afuera del Parlamento y en medio de los vehículos quemados frente al palacio presidencial. Un hombre se tomó una fotografía con un policía turco encima de un tanque abandonado.

"Estamos aquí por la democracia, de forma que el país perdure", dijo Nusret Tuzak, un soldado retirado en la reunión de Ankara.

En una usual muestra de unidad, los cuatro principales partidos políticos de Turquía emitieron una declaración conjunta durante una reunión extraordinaria del Parlamento el sábado, en la que denunciaron el intento de golpe y afirmaron que cualquier medida contra el pueblo o el Parlamento será enfrentada "con la voluntad de hierro de la Asamblea Nacional Turca para resistirlos".

Los aliados de Turquía en la OTAN condenaron el intento de golpe. El presidente estadounidense Barack Obama, la canciller alemana Angela Merkel y Jens Stoltenberg, jefe de la alianza atlántica, exhortaron a todas las partes a respaldar al gobierno turco elegido democráticamente.

La supervivencia de Erdogan lo ha convertido en una "especie de figura mítica" y podría erosionar la democracia aún más en Turquía, dijo Soner Cagaptay, director del programa de investigación turco en The Washington Institute.

"Le permitirá reprimir la libertad y la libertad de asociación, a la asamblea, a la libertad de expresión y a los medios de comunicación en formas que no hemos visto antes y hallará sólido respaldo público dentro del país", agrego.

Fuerzas gubernamentales arrestaron a 2.839 personas acusadas de respaldar el golpe, dijo Yildirim. Dundar, el general, indicó que los conspiradores eran principalmente oficiales de la fuerza aérea, la policía militar y unidades blindadas.

El gobierno despidió a 2.745 jueces en toda Turquía.

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Soguel reportó desde Estambul. Emrah Gurel, Bram Janssen y Cinar Kiper en Estambul, Mucahit Ceylan en Ankara y Jill Lawless en Londres también contribuyeron a este despacho.

Fuente: Associated Press

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