Mundo 25 noviembre 2016

Renuncia ministro en caso que implica a presidente brasileño

RÍO DE JANEIRO (AP) — El ministro brasileño de asuntos legislativos renunció el viernes en medio de señalamientos de que buscó la ayuda del presidente Michel Temer a fin de presionar a otro miembro del gabinete para que aprobara un proyecto de construcción de apartamentos de lujo en una zona de conservación histórica.

Se trata de la primera acusación directa de irregularidades contra Temer en el puesto de presidente.

Temer, que es profundamente impopular entre muchos brasileños, ha tenido dificultades para impulsar una ambiciosa agenda de austeridad que dice sacará a la economía más grande de América Latina de su peor recesión en décadas. Desde mayo, su gobierno ha pasado de un escándalo a otro, pero hasta ahora ninguno había implicado directamente al mandatario.

La crisis más reciente comenzó cuando el exministro de Cultura, Marcelo Calero, dejó su cargo y le dijo a la policía federal que el ministro de asuntos legislativos de Temer, Geddel Vieira Lima, lo presionó para que permitiera la construcción de un edificio de lujo en una zona de preservación histórica en la ciudad de Salvador, 1.600 km (1.000 millas) al noroeste de Río de Janeiro.

Lima había comprado una unidad en el proyecto de viviendas de lujo.

Calero, que renunció la semana pasada, testificó que el propio Temer le sugirió usar un método que eludiera el proceso normal de supervisión para tales construcciones.

Según Calero, Temer lo invitó al palacio presidencial la semana pasada para sugerirle que buscara "una salida", indicándole que las restricciones de construcción habían creado "dificultades operativas" en su gobierno,

"La política tiene estas cosas, ese tipo de presión", afirmó Temer, de acuerdo con el testimonio de Calero.

El portavoz de Temer dijo el jueves por la noche que el presidente simplemente intervino para mediar en un conflicto entre miembros del gabinete.

El anuncio agrava un escándalo cada vez mayor sobre presunto abuso del poder que amenaza a la presidencia de Temer, apenas seis meses después de que reemplazó a su predecesora Dilma Rousseff, la cual fue destituida por el Congreso, y en momentos en que una pesquisa anticorrupción ha enlodado la imagen de muchos políticos prominentes.

Por lo menos un partido opositor afirma que presentará una petición para someter a juicio político al nuevo presidente y muchas más podrían seguir.

El gobierno de Temer "acaba de cumplir seis meses y ya luce viejo", escribió el viernes Fabio Zanini, editor político del diario Folha de S.Paulo. "La estrategia para ganar la legitimidad popular con una recuperación económica y estabilidad política se está hundiendo rápidamente para un presidente que no recibió el apoyo del voto popular".

En su carta de renuncia, Lima aseguró que las acusaciones de irregularidades son simples "interpretaciones" y dijo que dejó el cargo porque su familia está sufriendo debido a las acusaciones.

Lima es el sexto ministro del gobierno de Temer que se ve obligado a renunciar en medio de señalamientos de corrupción.

Diversos medios de prensa brasileños informaron el viernes que Calero había grabado conversaciones con Temer, Lima y el ministro jefe de la Casa Civil, Eliseu Padilha, pero la policía federal no confirmó esa información.

"Jamás obré de mala fe ni con engaños", declaró Calero en su página de Facebook. "Cumplí con mis responsabilidades como ciudadano brasileño de no incurrir en ilegalidades y actuar en apego a las instituciones".

Sin embargo, el ministro de justicia de Brasil, Alexandre de Moraes, dijo que Calero podría afrontar un juicio si grabó al presidente. Moraes es el jefe de la policía federal del país.

El Partido Socialismo y Libertad, de izquierda, dijo el lunes que presentará una iniciativa ante el Congreso para que se abra un juicio político contra Temer. Sin embargo, para que la propuesta avance, debe ser aceptada por Rodrigo Maia, presidente de la Cámara de Diputados y aliado de Temer.

Después de la renuncia de Lima, Maia dijo en una entrevista que "hasta ahora no hay razón para abrir un juicio político".

Oliver Stuenkel, profesor de relaciones internacionales en la Fundación Getulio Vargas en Sao Paulo, dijo que el escándalo vuelve impredecible el futuro del gobernante.

"El daño puede ampliarse", señaló Stuenkel. "Habrá conjeturas sobre el futuro y esto también retrasa los intentos para que se aprueben reformas".

La escena política quedó resentida por el juicio político y destitución de Rousseff, a quien el senado controlado por la oposición encontró culpable de infringir las leyes fiscales.

Temer, que era el vicepresidente, sustituyó a Roussef y se convirtió en objetivo de los aliados de la expresidenta, los cuales describieron la destitución de la mandataria como un "golpe" legislativo.

Temer pretende impulsar una reforma importante al sistema de pensiones e imponer límites al gasto del gobierno. En otro indicio de apoyo al gobernante en medio de las dificultades que afronta, el presidente del Senado dejó entrever que podría ser cancelado en enero el receso del Congreso para someter a votación las medidas de Temer.

La economía de Brasil se contraerá 3% en 2016 después de un mal año similar en 2015.

Fuente: Associated Press

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