Mundo 24 mayo 2016

Protestas en Bélgica contra reformas económicas y sociales

BRUSELAS, Bélgica (AP) — El jefe de policía de Bruselas resultó herido el martes durante enfrentamientos al final de una manifestación contra medidas de austeridad en la que participaron aproximadamente 50.000 personas en el centro de la capital belga.

El jefe de policía Pierre Vandersmissen recibió atención médica por una herida en la cabeza ocasionada por una piedra lanzada por un hombre vestido de rojo que lo hizo caer al suelo mientras algunas decenas de manifestantes más lanzaban piedras después que la mayoría de los marchistas ya se habían dispersado.

Vandersmissen había estado persiguiendo con una lata de aerosol pimienta en la mano a personas que atacaron a la policía, pero el jefe de la corporación no vestía equipo protector antimotines. Fue llevado a un hospital y se espera que sea dado de alta el miércoles.

La protesta había sido convocada para resistir las políticas económicas y sociales del gobierno centroderechista, que según los sindicatos socavan la base del estado de bienestar del país.

En total, dos policías y ocho manifestantes resultaron heridos en los enfrentamientos, durante los cuales la policía disparó cañones de agua. Fueron detenidas aproximadamente una decena de personas. Fue algo parecido a marchas anteriores, en que una pequeña minoría protagoniza hechos violentos en medio de decenas de miles de manifestantes pacíficos.

El gobierno dijo en un comunicado que "condena la violencia cometida por una minoría", pero agregó que tomó nota del enorme tamaño de la manifestación que exige cambios.

Gritando el lema "¡No aguantamos más!", los sindicatos convocaron a la marcha para oponerse a las medidas que flexibilizan los horarios laborales, postergan el pago de pensiones y contemplan reducciones salariales bajo condiciones más duras.

Los sindicatos afirmaron que en los últimos dos años, las políticas de mercado libre del gobierno de centroderecha del primer ministro Charles Michel han costado a la familia media unos 100 euros (112 dólares) al mes, mientras que la promesa de que se crearían muchos empleos no se ha materializado. Los sindicatos señalaron que el gobierno debería centrarse en combatir la evasión fiscal.

Rudy De Leeuw, líder sindicalista socialista, reprobó el ataque contra Vandersmissen y dijo que si el atacante no identificado resulta ser un miembro del sindicato, será expulsado.

"Es la cosa más cobarde que se puede realizar", enfatizó.

Fuente: Associated Press

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