Miami 17 septiembre 2016

Preso de Guantánamo implica realeza saudí en terrorismo

MIAMI (AP) — Un preso en Guantánamo dijo a autoridades norteamericanas allí que cree que un miembro no identificado de la familia real saudí formó parte de una iniciativa para reclutarlo para cometer actos terroristas antes de los ataques del 11 de septiembre de 2001, según una transcripción recién publicada.

Ghassan Abdala al-Sharbi manifestó que una figura religiosa en Arabia Saudí empleó el término "su alteza" durante una conversación telefónica con un hombre, justo antes de pedirle que regresara a Estados Unidos para tomar parte en una trama contra el país que implicaría aprender a pilotar un avión.

La comisión que investigó el 11 de septiembre no halló pruebas de que el gobierno saudí como institución o altos funcionarios del país a título personal apoyaron los ataques, y el gobierno del reino ha negado constantemente su participación en la trama.

Los hechos que relata se produjeron a principios de 2001 cuando al-Sharbi estaba en Arabia Saudí. Acababa de regresar de Estados Unidos, donde había tomado lecciones en una escuela de vuelo en Phoenix con dos hombres que secuestraron aviones en los ataques del 11-S.

Al-Sharbi describió la conversación en junio a la Junta de Revisión Periódica, que incluye a representantes de seis agencias y departamentos estadounidenses y determina qué reos de Guantánamo pueden quedar en libertad. El Pentágono publicó la transcripción el jueves, con partes tachadas en negro, en el cibersitio de la junta.

La declaración es enrevesada y carece de detalles importantes, como si la "figura religiosa" podría ser próxima a algún funcionario saudí. No indica tampoco de qué miembro de la familia real saudí podría tratarse. El término puede emplearse para miles de miembros de la extensa familia. Al-Sharbi no explicó si llegó a conocer al hombre.

El reo parece estar luchando también contra una enfermedad. Cuenta a la junta que acaba de salir de un hospital para detenidos y que está "realmente exhausto, con náuseas y aletargado" y usa lo que se describe como un "dispositivo manual de respiración".

Su declaración se suma a la lista de sugerencias, aunque no de pistas claras, sobre la posible implicación de la clase gobernante saudí en los ataques del 11 de septiembre. Diecisiete de los 19 secuestradores eran ciudadanos del reino.

La embajada saudí en Washington declinó realizar comentarios sobre la transcripción. En el pasado, los saudíes señalaron que ni la comisión del 11-S, ni las investigaciones del FBI ni otras pesquisas determinaron culpabilidad saudí alguna en los ataques.

Pero estas negativas no terminaron con la especulación sobre una posible implicación de Arabia Saudí. El Congreso estadunidense aprobó recientemente una ley que permitirá a las familias de víctimas del 11 de septiembre que demanden al reino por cualquier implicación en la trama.

Arabia Saudí lucha desde hace años contra Al Qaeda, pero ha habido pruebas consistentes, incluyendo de presos de Guantánamo, de ayuda financiera y otro tipo de apoyos de funcionarios y miembros de la familia real a organizaciones benéficas vinculadas a la organización, señaló el experto en terrorismo Evan Kohlmann, que revisó la transcripción de 28 páginas a petición de The Associated Press.

"La familia real saudí es bastante grande y diversa y no es ningún secreto que varios miembros fueron conocidos en su día por su patrocinio de la causa islamista y de organizaciones benéficas", apuntó Kohlmann. "En ese sentido, no es descabellado que al-Sharbi hubiese encontrado un miembro de la familia real saudí que simpatiza con Al Qaeda y Osama Bin Laden". Bin Laden era un ciudadano saudí.

Fuente: Associated Press

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