Mundo 30 marzo 2016

Presidente salvadoreño anuncia medidas contra pandillas

SAN SALVADOR, El Salvador (AP) — El presidente Salvador Sánchez Cerén anunció el miércoles una serie de medidas extraordinarias que incluye el llamado de un millar de reservistas del ejército salvadoreño para combatir la violencia generada por las pandillas y afirmó que no darán tregua a estos grupos criminales.

"Mantenemos nuestra posición: con estos crueles criminales no es posible tener una actitud de tolerancia", dijo el presidente en un mensaje a los salvadoreños a través de una cadena nacional de radio y televisión. "No daremos tregua a los criminales. No vamos a retroceder".

Sánchez Cerén indicó que a partir del agravamiento de la violencia ordenó la inmediata vigencia de la declaración de estado de emergencia en siete cárceles, en las que se concentra el mayor número de pandillas.

Destacó que la medida, que ya está en ejecución desde el martes, es la primera "de un proceso mayor de estricto o control, vigilancia permanente, registros contantes y traslados penitenciarios".

El presidente explicó que la emergencia en las cárceles sólo se extiende por 15 días prorrogables, y dado que necesitan prolongar su aplicación, el jueves presentará a la Asamblea Legislativa el proyecto de decreto que contiene las disposiciones especiales transitorias y extraordinarias en los centros y granjas penitenciarias.

"El decreto legislativo nos dará mejores herramientas para detener todo acto criminal que surja desde el interior o fuera de los centros penitenciarios", afirmó.

El decreto incluye medidas como la restricción o limitación de la libertad ambulatoria, la restricción o suspensión de visitas por el tiempo que sea necesario y la suspensión y destitución de empleados que vulneren la administración de los penales.

El documento establece además el corte de las telecomunicaciones en los espacios físicos donde están ubicados los centros penitenciarios y la aplicación de "sanciones radicales" a las empresas telefónicas que se nieguen a bajar la intensidad de las señales en la zona de las cárceles.

Sánchez Cerén también anunció un mayor despliegue de la fuerza armada en todo el territorio nacional. Más de 7.000 militares están involucrados en tareas de seguridad.

"He ordenado al ministro de la Defensa (general David Munguía Payés) agilizar el proceso para convocar y contratar a 1.000 efectivos de la reserva experimentada del ejército para actuar en funciones especiales", subrayó el mandatario.

Este primer paquete de medidas extraordinarias está dirigido a los centros penitenciarios del país, desde donde las autoridades afirman salen las órdenes de los cabecillas de las pandillas para cometer homicidios, extorsionar y otros delitos. Estas medidas tendrían un año de vigencia, tiempo en el que el gobierno espera haber reducido los homicidios y las extorsiones.

Tras reunirse con dirigentes políticos que ya dieron su apoyo a los planes del gobierno, el vicepresidente de la República, Oscar Ortiz, dijo que juntos deben mostrar fuerza.

"Tenemos que mostrar que somos mucho más fuertes y que tenemos la capacidad de desarticular, de golpear y destruir a la estructura criminal, no hay otra salida, no importa quién gane (las elecciones presidenciales) después del 2019, pero no podemos dejar hipotecado el país en el tema de la violencia", afirmó el vicepresidente.

Por su parte, el diputado Antonio Almendáriz del conservador Partido Concertación Nacional señaló que "ya no es un problema de seguridad pública, es un problema de seguridad nacional que toca todos los campos del poder y qué bueno que aquí estamos dando una demostración de que cuando la patria se ve amenazada tenemos que unirnos no importando los colores partidarios", mencionó el militar en retiro.

El diputado Rodrigo Ávila, de la derechista Alianza Republicana Nacionalista, dijo sentirse satisfecho porque las propuestas de su partido fueron tomadas en cuentas.

Ortiz destacó que el gobierno ya está aplicando las primeras acciones con la declaratoria del régimen de emergencia por 15 días en siete cárceles, y el traslado de 299 mandos medios de las pandillas al penal de Quezaltepeque, en el occidente del país, donde permanecerán aislados, sin visitas íntimas o familiares.

Las autoridades dijeron que con el traslado de los cabecillas se ha registrado un descenso en los homicidios.

El secretario de Comunicaciones Eugenio Chicas adelantó que entre las medidas se incluyó la aplicación de "sanciones radicales" a las empresas telefónicas que se han negado a bajar la intensidad de las señales en la zona de las cárceles.

Chicas dijo que las ganancias que tienen las empresas telefónicas son millonarias y que cortar la señal "les puede eventualmente afectar en sus ingresos", pero "al gobierno no le queda otro camino que las medidas radicales que vienen y que se van a ejecutar en los próximos días".

Informó que en la requisas en las cárceles que se han incautado teléfonos que cuando se examinan tiene hasta 20.000 dólares de saldo y aseguró que "es producto de la extorsión".

Fuente: Associated Press

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