Mundo 22 junio 2016

Políticos británicos hacen exhortos finales sobre referendo

LONDRES (AP) — Con la permanencia británica en la Unión Europea en juego, todas las esferas políticas cubrieron el miércoles el país con campañas para intentar convencer a los indecisos en el último día antes de la votación.

Al delinear su visión a futuro con Gran Bretaña dentro del bloque de 28 naciones, el primer ministro David Cameron descartó la noción de que el país iría en la dirección equivocada en caso de que prevaleciera el voto por "permanecer" durante el referendo del jueves.

"No estamos encadenados a un cadáver", le dijo Cameron a la BBC. "Se puede ver la recuperación de la economía europea. Es el mercado individual más grande del mundo".

En tanto, el exalcalde de Londres Boris Johnson, la figura más representativa a favor de la salida británica, conocida Brexit, sonrió a las cámaras de televisión y pretendió besar un pescado en el Billingsgate Fish Market de East London, un poco sutil recordatorio de que se trata de una isla que se enorgullece de su independencia y confianza en sí misma.

"Es hora de alejarse del fallido y disfuncional sistema de la Unión Europea", dijo Johnson. "Es momento de entablar una relación completamente nueva con nuestros amigos y socios del otro lado del Canal".

La incesante campaña del miércoles ocurrió incluso cuando varios dolientes se reunieron en Londres y otras capitales del mundo para rendir tributo a la memoria de Jo Cox, la joven legisladora del Partido Laborista que estaba a favor de mantenerse en la Unión Europea y quien fuera apuñalada y baleada a muerte en su circunscripción de Yorkshire.

Ante unas 9.000 personas en la Plaza Trafalgar, en lo que hubiera sido el cumpleaños 42 de Cox, su esposo Brendan, dijo que Cox "temía las consecuencias de que Europa se volviera a dividir", y pidió que las personas siguieran su ejemplo.

Aún se desconoce el motivo de su asesinato, pero el inusual crimen de un político ensombrece la divisiva campaña que ha sido candente, incluso bajo los estándares de la política británica.

Nigel Farage, el vocal líder del Partido de la Independencia de Reino Unido, se rehusó a un nuevo llamado a disculparse por su polémico cartel en el que se ven a cientos de migrantes de distintas razas que se abren paso a través de Europa, y que está acompañado por la leyenda: "Punto de Inflexión".

El afiche, que sus rivales acusan de racista, fue presentado horas antes del asesinato de Cox.

"Me disculpo por el momento, y me disculpo por el hecho de que pueda ser utilizado por aquellos que nos desean mal", dijo Farage. "Pero no puedo disculparme por la verdad".

"Esa es una fotografía que se ha mostrado en todos los periódicos. Es un ejemplo de lo que está mal al interior de la Unión Europea", aseguró.

Altas figuras políticas, militares y empresariales también opinaron en el debate durante las últimas horas de campaña.

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg le dijo a The Associated Press en Bruselas que la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea debilitaría la alianza transatlántica.

"Enfrentamos tanta incertidumbre, tanta imprevisibilidad, con amenazas terroristas, con una Rusia más agresiva en el este", dijo Stoltenberg. "Creo que una Europa más fragmentada será algo que sólo se sumará a la incertidumbre que nos rodea".

Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, rechazó rotundamente insinuaciones de que Gran Bretaña podría ser capaz de negociar mejores términos con la Unión Europea si vota a favor de salir de ella. "Fuera es fuera", enfatizó.

El radio de acción de la Unión Europea en cada aspecto de la vida ha hecho que los asuntos en juego sean más complejos que en una elección general. Y aunque el voto es definitivo —a diferencia de una elección donde los resultados pueden ser revertidos en el siguiente período— no tiene obligatoriedad jurídica y el Parlamento tendría que votar para derogar la ley que integró Gran Bretaña en la UE.

Una votación para salir invocaría el Artículo 50 del Tratado de la Unión Europea, el cual permite retirarse a un Estado miembro. Eso nunca se ha realizado antes y provocaría un período de incertidumbre durante años de negociaciones sobre la relación entre la Unión Europea y el Reino Unido.

Gran parte del debate ha girado en torno a la economía. Desde los bancos internacionales en los rascacielos del complejo de negocios Canary Wharf hasta la industria financiera británica asentada en Londres, los negocios esperan la votación del jueves con inquietud. Muchos temen que un voto a favor de la salida socave la posición de Gran Bretaña como uno de los supremos centros financieros del mundo y dañaría una industria que apuntala la economía británica.

Líderes de aproximadamente la mitad de las compañías grandes de Gran Bretaña hicieron una última apelación a sus empleados para que voten a favor de la permanencia en la Unión Europea.

Fuente: Associated Press

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