Mundo 02 abril 2016

Palmira: Ciudad fantasma con cicatrices de destrucción de EI

PALMIRA, Siria (AP) — Las explosiones sacudían el viernes la ciudad antigua de Palmira, en Siria, y en el horizonte podían verse columnas de humo negro flotando por detrás de sus majestuosas ruinas romanas mientras expertos del ejército de Damasco detonaban cuidadosamente cientos de minas que dicen fueron plantadas por extremistas del grupo Estado Islámico antes de su huida.

Un equipo de The Associated Press visitó la ciudad para comprobar de primera mano la destrucción provocada por la milicia radical en los famosos restos arqueológicos de la ciudad, ubicada a menos de un kilómetro de la ciudad moderna del mismo nombre, ahora completamente desierta.

Aunque algunas partes del complejo, incluyendo las grandes columnas y el anfiteatro de la época romana, parecen relativamente intactas, en otras zonas los daños son mucho más visibles.

El destacado Arco del Triunfo construido durante el gobierno del emperador romano Septimio Severo, entre el 193 y el 211 d.C., quedó reducido a una pila de escombros. Extremistas de Estado Islámico filmaron su destrucción para mostrársela al mundo. En su día, el monumental arco estaba en lo alto de las famosas calles con columnas de la ciudad antigua.

El templo de Baalshamin y partes del templo de Bel, uno de los monumentos romanos mejor conservados, están entre los peor parados del paso de los extremistas por la zona.

Más allá de en las ruinas romanas, podían verse importantes daños en partes de los muros de la imponente ciudadela mameluca de Palmira, construida durante la conquista musulmana del siglo XIII. En la parte superior de la deteriorada construcción, banderas sirias ondean al viento.

Palmira está a unos 248 kilómetros (155 millas) al este de la capital siria, Damasco. El pasado domingo, tropas del gobierno respaldadas por milicias aliadas y la aviación rusa, recuperaron el control de la ciudad, que estaba controlada por los insurgentes desde hacía 10 meses.

La ciudad antigua de Palmira es patrimonio de la UNESCO y una joya arqueológica que atraía a decenas de miles de turistas cada año.

El viernes estaba completamente desierta, a excepción de los soldados del ejército sirio que trabajaban en la desactivación de explosivos y de los periodistas que la visitaban. La localidad moderna, que está a un kilómetro de las ruinas, está totalmente abandonada, los vecinos que quedaban huyeron al inicio de la ofensiva de Damasco hace un mes.

Las huellas de los combates están presentes por todas partes. Autos incendiados estacionados a un lado de la carretera, cables de electricidad tirados por las calles y tanques de agua vacíos que al parecer se usaron como barricadas.

En la entrada del anfiteatro romano, donde Estado Islámico filmó a niños disparando a soldados sirios cautivos en la cabeza, hay una pintada en negro sobre un muro de piedra.

"Duradero y en expansión", dice en árabe, uno de los lemas del grupo radical. En otra pared cercana puede leerse "El Estado Islámico".

Hasta el momento se han desmantelado más de 3.000 minas, dijo un oficial del ejército sirio a periodistas. "Colocaron bombas en todas partes, en árboles, en puertas, en animales", dijo refiriéndose a los extremistas. Zapadores rusos viajaron a Siria para ayudar al ejército a desactivar las minas plantadas dentro y alrededor de la ciudad.

Más tarde el viernes, la agencia de noticias estatal siria SANA informó que equipos de ingenieros y grupos de defensa populares descubrieron una fosa común en un vecindario del noroeste de Palmira con los restos de unas 40 personas, 23 de ellas mujeres y niños.

La información, que no pudo ser verificada de forma independiente, apuntó que se trataba de víctimas del grupo Estado Islámico. Algunos de los cuerpos estaban decapitados y otros presentaban signos de tortura, agregó.

La toma de Palmira fue un golpe estratégico del presidente Bashar Assad con el que espera convencer a Occidente de que el ejército sirio es un socio fiable en la lucha contra el terrorismo, coincidiendo con el refuerzo de su ofensiva contra EI.

"El ejército sirio está defendiendo Roma y Londres tanto como defiende Damasco", dijo otro oficial a los reporteros que visitaron Palmira el viernes. Ambos responsables hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a realizar declaraciones a los medios.

Entregaron a periodistas un folleto que, según afirmaron, los insurgentes habrían distribuido entre los residentes en la ciudad.

En él puede leerse: "Lealtad al islam, no al país".

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La periodista de The Associated Press Zeina Karam en Beirut, Líbano, contribuyó a este despacho.

Fuente: Associated Press

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