Mundo 11 abril 2016

Olviden la sequía, llega la guerra de agua en Tailandia

BANGKOK, Tailandia (AP) — ¿Sequía? ¿Qué sequía? ¡Es hora de sacar las pistolas de agua!

Puede que Tailandia experimente su periodo más seco en 20 años, pero el gobierno militar del país quiere que los visitantes de todo el mundo sepan que la mayor guerra de agua del mundo sigue en marcha.

De modo que tomen sus cubos, mangas y otros artefactos para una fiesta callejera de tres días que comienza el miércoles con motivo del Año Nuevo tailandés.

"Podemos seguir utilizando agua para el festival de Año Nuevo. No está tan seco", dijo Sansern Kaewkamnerd, portavoz del gobierno. Las autoridades han ordenado al Ministerio de Turismo que se asegure de que los turistas entienden el alcance de la sequía y no cancelan sus planes de vacaciones por temor a que se corte el suministro, señaló.

Al fin y al cabo, hay millones de dólares en juego.

La Autoridad de Turismo de Tailandia espera que el feriado genere este año más de 15.000 millones de bahts (unos 427 millones de dólares) para el sector turístico y atraiga a medio millón de visitantes en un espacio de cinco días.

El Songkran, como se conoce el festival, tiene el espíritu de un Mardi Gras pasado por agua y es una gran atracción turística. La gente llena las aceras o recorre las calles en camionetas descubiertas, armada con pistolas de agua y cazos de plástico para mojar a cualquiera que vean. Algunas zonas se cierran al tráfico para húmedas y descontroladas fiestas callejeras con música, bebida y baile.

Los festejos de este año se han visto precedidos por una controversia poco habitual, ya que ecologistas y otras voces críticas pidieron que se limitaran las celebraciones.

"En lugar de desperdiciar agua sin pensar, los parranderos de Año Nuevo deberían ser conscientes de la dura sequía", indicó la semana pasada el periódico The Nation en un editorial en el que pedía un "Songkran seco" en solidaridad con los campesinos del país.

De las 77 provincias tailandesas, 27 se han declarado zonas de sequía, con los niveles de lluvia más bajos en más de dos décadas. Se ha ordenado a los campesinos que reduzcan su consumo de agua y el volumen de sus plantaciones. En algunas provincias se ha racionado el agua del grifo.

Sin embargo, el gobierno tailandés restó importancia a la escasez de agua y dijo que no tiene el poder de suprimir una fiesta tan popular.

Prohibirla sería además muy impopular, con tailandeses y turistas por igual.

El primer ministro, un exgeneral con poderes dictatoriales tras el golpe que derrocó al gobierno civil en 2014, se ha mostrado enfurecido por la mera idea de cancelar el Songkran.

Prayuth ha ordenado medidas estrictas durante las celebraciones, pero no sobre el agua. La junta militar ha anunciado una campaña contra los bailes con ropa indecente, y advertido que mujeres y transexuales que muestren demasiada piel se arriesgan a detenciones.

"El gobierno debería decirle a la gente la verdad sobre que la seguía es mala", afirmó Smith Thammasaroj, presidente de la Fundación del Consejo Nacional de Advertencia de Desastres. "Si la gente sigue pensando que tenemos agua suficiente, podría hacer mucho daño a la agricultura y los campesinos".

Algunas ciudades, como Bangkok, han tomado medidas para limitar las celebraciones de este año.

El Ayuntamiento de Bangkok ha ordenado un toque de queda para las batallas de agua a partir de las 9 de la noche, y trata de reducir el festival a tres días, dejando fuera el fin de semana. Con esas medidas espera ahorrar 5.000 millones de litros (1.300 millones de galones) de agua.

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El periodista de Associated Press Nattasuda Anusonadisai contribuyó a este despacho.

Fuente: Associated Press

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