EEUU 12 febrero 2017

No importa el tema, Trump conoce a alguien

WASHINGTON (AP) — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, conoce a una persona.

No importa el tema del que esté hablando, parece que Trump o bien conoce a alguien con una experiencia personal relevante, o bien tiene una historia de primera mano para contar.

Cuando se reunió con directivos de aerolíneas el jueves, Trump dijo que su piloto, "que es todo un experto", le había hablado de los problemas del equipamiento obsoleto.

Cuando habló con expertos económicos y de negocios una semana antes, Trump mencionó las dificultades que habían tenido sus amigos empresarios para conseguir préstamos de los bancos, dentro de su explicación sobre la necesidad de reducir la regulación financiera.

Cuando valoró de forma positiva el voto en Gran Bretaña a favor de abandonar la Unión Europea, Trump dijo el mes pasado que había tenido "una experiencia muy mala" en sus negocios tratando con la burocracia de la UE.

"Conseguir las autorizaciones de Europa", dijo, "era muy, muy difícil".

Llámenle el presidente de las anécdotas: para bien o para mal, Trump procesa las propuestas políticas a través de su propio marco de referencia personal.

"Todo gira en torno a él", dijo Jeff Shesol, que escribió discursos para el expresidente Bill Clinton. "Su marco para Europa, su marco para la aerolínea, su marco para el sistema bancario... es él mismo".

Recurrir a experiencias concretas para desarrollar o justificar una medida no es necesariamente algo malo.

Muchos presidentes y políticos han reconocido el valor de las anécdotas para avanzar en sus proyectos.

El expresidente Barack Obama presentó su improbable historia vital como una metáfora de las amplias posibilidades disponibles para todos los estadounidenses. Y a menudo se refería a las preocupaciones recogidas en alguna de las 10 cartas diarias que leía de gente que escribía a la Casa Blanca.

El expresidente Lyndon Johnson se refería a sus experiencias como profesor de mexicano-estadounidenses desfavorecidos al resaltar la importancia de la educación y las oportunidades económicas para todos los ciudadanos.

"Creo que fue entonces cuando me hice a la idea de que este país nunca podría descansar mientras la puerta del conocimiento siguiera cerrada a cualquier estadounidense", afirmó Johnson tras firmar la Ley de Educación Superior en 1965.

El "gran comunicador" Ronald Reagan contó la historia de una mujer que había acumulado de forma fraudulenta pagos de prestaciones sociales, y después la convirtió en un estereotipo de personas que engañaban al sistema.

En sus primeras tres semanas en el cargo, Trump ha superado incluso a Reagan en su dependencia del "argumento por anécdota", señaló Kathleen Hall Jamieson, profesora de la Universidad de Pensilvania especializada en comunicación política.

"Dada la naturaleza improvisada de la presidencia de Trump", señaló, "podemos asumir de forma razonable que estos momentos individuales juegan un papel más importante para él" a la hora de diseñar medidas que para presidentes anteriores.

El riesgo, señaló, es que una dependencia excesiva de las experiencias personales "puede llevar a la suposición de que algo es típico cuando es atípico".

Con Trump resulta difícil de decir qué influye exactamente en sus medidas. Pero el magnate multimillonario convertido en político cita experiencias de su propio mundo exclusivo, que no coinciden necesariamente con las de los estadounidenses de a pie.

Cuando se quejó sobre la engorrosa burocracia de la UE, Trump parecía aludir a que no había logrado autorización para construir un rompeolas en el campo de golf de la Trump Organization en Irlanda.

Cuando se refirió durante la campaña a la decadente infraestructura de aeropuertos, mencionó los baches en el aeropuerto neoyorquino de LaGuardia, donde Trump habría aterrizado en su lujoso jet privado.

Al referirse a los peligros de las armas nucleares durante la campaña, a menudo aludía a los conocimientos de su "brillante" tío John, ya fallecido y que fue científico en el MIT.

En algunos casos, Trump podría estar sacando moralejas de historias algo distorsionadas.

Por ejemplo, al pedir una investigación sobre el supuesto fraude electoral a gran escala, Trump ha narrado en privado una historia sobre un golfista profesional que o bien le dijo a Trump que había tenido problemas para votar él mismo o bien que tenía un amigo que no había podido votar, mientras otros que de algún modo parecían estar cualificados para votar podían hacerlo, según The New York Times.

El golfista Bernard Langer, un ciudadano alemán sin derecho a voto en Estados Unidos, emitió un comunicado más tarde en la revista Golf Digest diciendo que algunas partes de la historia se habían perdido en la traducción. Langer dijo que le había contado a un amigo la historia de alguien que no había podido votar, y que esa historia había llegado hasta alguien con conexiones en la Casa Blanca y "desde ahí, fue malinterpretada".

En cuanto a las dificultades de Trump con la UE, sí encontró problemas regulatorios con el dique propuesto en su complejo de golf en Irlanda, pero también encontró oposición local al proyecto.

En una entrevista en diciembre, Trump dijo que también había pedido permisos para una "enorme, hermosa expansión" del campo de golf, pero había abandonado la idea tras recibir autorización de Irlanda porque habría llevado años obtener el visto bueno de la UE. Sin embargo, no hay registros de que nunca pidiera la autorización para esa ampliación.

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Nancy Benac está en Twitter como http://twitter.com/nbenac

Fuente: Associated Press

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