Mundo 17 mayo 2017

Nacionalista puertorriqueño queda en libertad tras 36 años

SAN JUAN (AP) — El nacionalista puertorriqueño Oscar López Rivera quedó en libertad el miércoles luego de décadas de arresto domiciliario en un caso que lo convirtió en un mártir para sus seguidores y le ganó el odio de quienes perdieron seres queridos en una serie de ataques con bombas.

En conferencia de prensa horas después de su liberación, dijo que los militantes independentistas no odiaban a Estados Unidos y solo aspiraban a la justicia y plena soberanía de la isla.

Agradeció a los gobiernos de Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, así como los presidentes estadounidenses Jimmy Carter, Bill Clinton y Barack Obama por conmutar las sentencias de los “presos políticos” puertorriqueños a lo largo de los años.

Vestido de camisa negra con una imagen de la bandera puertorriqueña y jeans, el hombre de 74 años ofreció una amplia sonrisa y saludó a partidarios desde el otro lado de una cerca en la casa de su hija en San Juan, antes de subirse a un jeep blanco. Escoltado por el alcalde de San Juan, iba rumbo a una oficina del gobierno para entregar la pulsera electrónica que monitoreaba sus movimientos durante su arresto domiciliario.

Unas 50 personas se congregaron en las calles frente al edificio residencial en el barrio Santurce de San Juan, sujetando flores y banderas puertorriqueñas y gritando “¡Libre al fin!”. Un coro de la Universidad de Puerto Rico entonó himnos al pasar el vehículo de López. Se organizó una feria callejera para más tarde y se espera que miles de personas acudan.

López era considerado un dirigente de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional, el grupo puertorriqueño que se declaró responsable de un centenar de ataques con bombas en tiendas, edificios de gobierno, bancos y restaurantes en ciudades de Estados Unidos como Nueva York, Chicago, Washington, así como en Puerto Rico, en las décadas de 1970 y 1980. Los ataques dejaron seis muertos y decenas de heridos. El FBI consideró al grupo marxista leninista como una organización terrorista.

El ataque más notorio fue el que mató a cuatro personas e hirió a 60 en Fraunces Tavern, un restaurante histórico en el distrito financiero de Nueva York.

López, un veterano de Vietnam que se mudó de Puerto Rico a Chicago cuando niño, no fue condenado por participación alguna en los ataques con bombas, pero los que perdieron familiares lo consideran responsable.

“Este individuo fue declarado culpable de dirigir a las FALN, un grupo que mató gente", dijo Joseph Connor cuyo padre, Frank, murió en el ataque en Fraunces Tavern.

En una entrevista con The Associated Press, López dijo que no se arrepiente de haberse involucrado con las FALN. Pero recalcó que “el tema de la violencia está descartado por completo” por parte de los “independistas” puertorriqueños y dijo que no ha habido violencia durante muchos años.

“Lo que sea que hayamos hecho, lo que hicimos, lo que haya provocado la lucha en 1970 no existe actualmente. Hemos evolucionado, las condiciones de Puerto Rico han cambiado”, dijo a la AP.

López prometió iniciar pronto un peregrinaje por toda la isla para “compartir sus ideas y promover la unidad”. En una declaración por escrito, también criticó a los “colonialistas”, a los que describió como la élite local que “ayudaron a Washington y a Wall Street” a dirigir la isla durante más de un siglo.

“¿Qué calidad de vida le ofrecen los colonialistas al pueblo? Sólo saben cómo exprimirle hasta el último dólar de los bolsillos a cada boricua que trabaja y suda por nuestro país”, dijo utilizando el término con el que los puertorriqueños se llaman entre sí.

Si bien muchos puertorriqueños apoyan a López, son pocos los que están a favor de la independencia. Esa posibilidad recaudó menos del 6% en cuatro referéndums que Puerto Rico ha realizado sobre su estatus político.

Puerto Rico está bajo jurisdicción estadounidense desde 1898, y sus habitantes gozan de ciudadanía de Estados Unidos desde 1917. Muchos puertorriqueños han servido en las fuerzas armadas, pero no pueden votar por presidente y su representante en el Congreso tampoco tiene derecho a voto. Pagan impuestos del seguro social y de Medicare, pero no federal.

La campaña por la libertad de López había recibido el apoyo del papa Francisco, el ex presidente Jimmy Carter y el destacado dramaturgo Lin-Manuel Miranda.

"Tiene sus partidarios y sus detractores, pero lo cierto es esto: estuvo toda una vida en prisión, incluyendo 12 años en confinamiento solitario. Don Oscar pasará el ocaso de su vida en la isla por cuya independencia luchó, y eso parece apropiado", dijo Miranda en un correo electrónico.

Se prevé que López sea honrado en Chicago a finales de la semana. Sus seguidores también planean un festejo en su honor durante el Desfile de Puerto Rico del 11 de junio a lo largo de la Quinta Avenida de Nueva York.

López fue sentenciado a 55 años de cárcel en 1981 tras ser hallado culpable de sedición, robo armado, posesión de armas y traslado de vehículos robados. Un juez federal lo tildó de “revolucionario impenitente”, y López dijo que los puertorriqueños tienen el derecho de luchar por la independencia de la isla “por cualquier medio necesario".

Luego fue sentenciado a otros 15 años de cárcel por intento de fugarse de la cárcel en Leavenworth, Kansas.

En 1999, el entonces presidente Bill Clinton ofreció clemencia a López, pero éste la rechazó porque no incluía a dos camaradas que estaban presos también, y que hoy en día ya han sido excarcelados. En el 2011, la Comisión de Libertad Condicional rechazó su solicitud de salir en libertad anticipadamente.

Barack Obama, en los últimos días de su presidencia, le conmutó la sentencia junto con las de otros presos como Chelsea Manning, la militar transgénero que le entregó 700.000 documentos secretos a WikiLeaks.

López fue sacado de la cárcel en Terre Haute, Indiana, y llegó a Puerto Rico en febrero para cumplir el resto de su sentencia bajo arresto domiciliario. Se ha estado quedando con su hija en el hogar de ella en San Juan.

Había dicho que al regresar a Puerto Rico quería pasar tiempo con su familia y crear una institución académica que dedique a estudiar temas como la economía, el cambio climático y el estatus político de la isla.

El Desfile Puertorriqueño de Nueva York tendrá lugar el mismo día en que la isla sostendrá otro referéndum sobre su estatus, con tres opciones: ser estado de Estados Unidos, ser independiente o seguir siendo un territorio.

En las consultas previas no hubo acción alguna por parte del Congreso estadounidense, que tiene la última palabra sobre cualquier cambio en el estatus político de la isla. En el último referéndum, realizado en el 2012, el 54% dijo que deseaba cambiarlo. El 61% de los que respondieron a la segunda pregunta indicaron que deseaban ser estado de Estados Unidos, pero casi 500.000 personas dejaron esa pregunta en blanco, por lo que muchos cuestionaron los resultados.

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El fotógrafo de The Associated Press Carlos Rivera Giusti reportó desde San Juan, y el corresponsal David McFadden desde Puerto Príncipe. Colleen Long contribuyó desde Nueva York.

Fuente: Associated Press

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