Entretenimiento 15 julio 2016

Muestra de artista chilena aborda revelaciones de la CIA

BUENOS AIRES (AP) — A través de documentos históricos, objetos, videos y registros sonoros la artista plástica chilena Voluspa Jarpa aborda en una muestra una triste y violenta etapa de América Latina, a partir de archivos desclasificados de la CIA sobre su acción en la región durante la Guerra Fría.

La exposición "En nuestra pequeña región de por acá", que se inauguró el jueves en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA), "pretende construir una imagen de América Latina a través de los archivos que Estados Unidos ha desclasificado sobre el periodo de la Guerra Fría", explicó Jarpa en un encuentro con periodistas.

Jarpa recopiló durante más de una década información desclasificada sobre las acciones de la central de inteligencia estadounidense en 14 países que ahora presenta al escrutinio del ojo público. Algunos son países sudamericanos gobernados en los años 70 y 80 por dictaduras de derecha que hicieron desaparecer a miles de disidentes políticos, obreros y estudiantes.

Gran parte de ese material documental del periodo 1948-1994 está integrado por centenares de hojas que penden desde una gran altura en el vestíbulo del museo.

La idea era "poder intervenir este gran espacio arquitectónico pudiendo al mismo tiempo dar cuenta de una dimensión de los archivos desclasificados, de su enorme volumen. Sobre Chile, por ejemplo, son cerca de 200.000 páginas" con material revelador del que fue seleccionado una parte, dijo la artista.

La dictadura encabezada por el general Augusto Pinochet en Chile entre 1973 y 1989 es uno de los ejemplos de la intervención de la CIA en la región.

Los archivos con descripciones de operaciones políticas no están para ser leídos sino para dar cuenta de la dimensión de esa intervención.

Al mismo tiempo, Jarpa relaciona los documentos con el movimiento artístico minimalista estadounidense. Así, contrapone la austeridad y el ascetismo de esa expresión artística con la violencia política de la época en la que se desarrolló y aparecen alusiones a la obra de uno de los artistas que mejor definen al movimiento: Donald Judd.

"Se tomó la frase del minimalismo 'Lo que ves es lo que es' para recontextualizarla en relación a esta documentación. Puede ser aplicable a los propios archivos: lo que ves en ellos de alguna manera es lo que es históricamente", explicó Jarpa.

Asimismo están expuestos los retratos de 47 líderes latinoamericanos cuyas muertes no han sido resueltas o están siendo revisadas en la actualidad. Son presidentes, ministros, jueces, militares, religiosos o legisladores cuyos rostros aparecen en planchas de bronce bruñidas y pintadas a mano que tienen un efecto fantasmagórico.

Uno de los retratados es el presidente brasileño Joao Goulart, un izquierdista depuesto por las fuerzas armadas de su país con el supuesto apoyo de Estados Unidos quien oficialmente murió de un infarto en su exilio en Argentina pero que se sospecha habría sido envenenado en 1976 en el marco del Plan Cóndor de coordinación de las dictaduras sudamericanas.

También aparece Luis Carlos Galán, candidato a la presidencia de Colombia muerto en 1989 en un hecho que fue relacionado con el narcotráfico pero que la artista chilena sospecha que tiene el sello de la CIA. "Hubo operaciones clandestinas de la agencia financiadas por el narcotráfico", afirmó.

Otros representados son el presidente guatemalteco Juan Jacobo Arbenz, depuesto en 1954 por un golpe de Estado presuntamente dirigido por la CIA; el poeta chileno Pablo Neruda, cuya misteriosa muerte en 1973 todavía despierta dudas, y el obispo argentino Enrique Angelelli, dedicado a los más pobres y quien murió en lo que los militares intentaron hacer pasar por un accidente de tráfico.

Las personalidades latinoamericanas también aparecen en una suerte de mural dibujado que representa un funeral colectivo y sus casos están registrados en carpetas en las que se recogen documentos judiciales.

En otra sala se pueden escuchar los discursos pronunciados por varios defensores de los derechos humanos, entre ellos el arzobispo del San Salvador Oscar Arnulfo Romero, asesinado en 1980. Se sabe que la agencia de inteligencia tuvo al menos conocimiento de quiénes fueron los autores del crimen.

Desde 1994 Jarpa ha participado en exposiciones colectivas e individuales tanto en Chile como el extranjero y ha recibido varios premios.

Fuente: Associated Press

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