Associated Press 09 noviembre 2016

Muchas mujeres que votaron por Clinton derraman lágrimas

Maggie Passmore, de Minnesota, había estado siguiendo los resultados electorales en una fiesta, pero decidió volver a casa "cuando las cosas se pusieron de miedo". Se quedó dormida, y cuando despertó se enteró que Donald Trump estaba derrotando a Hillary Clinton.

"Y entonces vomité", dijo Passmore, de 54 años. "Mi cuerpo rechazó por completo el resultado". Horas después se puso a escribirle un correo electrónico a sus hijos en el que les decía lo aterrada que estaba por el futuro del país: de la Corte Suprema, de la atención médica, de las relaciones internacionales.

Conmoción. Desesperación. Un golpe al vientre. Desesperanza. Incontables mujeres partidarias de Clinton utilizaron esas palabras el miércoles para describir sus sentimientos. Algunas dijeron que rompieron a llorar, o que vieron a extrañas hacer lo mismo... en el tren subterráneo, o en la calle.

Para muchas mujeres, el resultado de la elección fue un golpe seguido de otro. Un enorme hito que parecía tentadoramente cerca —la elección de la primera mujer presidenta de Estados Unidos— estaba ahora fuera del alcance. Y el candidato victorioso era uno que había denigrado a las mujeres, que se había burlado de una ganadora de un concurso de belleza por su peso, que había hablado sobre agarrar a las mujeres por sus genitales con impunidad, y que había sido acusado de agresión sexual en varias ocasiones.

Para cuando Trump llamó a su adversaria "¡qué mujer tan repugnante!", parecía que las mujeres podrían asestarle una derrota en las urnas. Pero cuando se disipó el polvo, la brecha de género —13 puntos a favor de Clinton si se confirman las encuestas de salida; la cifra más grande desde que empezaron a realizarse en 1972— fue insuficiente.

Y el hecho es que millones de mujeres estadounidenses sí votaron por Trump.

"No me encantaba ninguno de los candidatos", comentó Susan Paarz, de 69 años, de Somers Point, New Jersey. "Pero voté en contra de la corrupción y la deshonestidad".

Para Jan Risher, partidaria de Clinton, el día de las elecciones comenzó con alegría. Se colocó el mejor traje sastre que pudo —no hacía juego, pero no importaba— y se dirigió al centro de Lafayette, Louisiana, para tomarse una fotografía con algunas mujeres ataviadas de manera similar. Horas después, en lugar de celebrar a la primera mujer presidenta del país, como ella esperaba, estaba haciendo una búsqueda en internet sobre cómo emigrar a Canadá.

"Nunca me he sentido tan desamparada en mi vida", dijo Risher, de 52 años. "Hoy sencillamente siento tanto desapego por mi país".

En las redes sociales muchas mujeres se preguntaban qué le dirían a sus hijas. Clinton misma abordó el asunto en un emotivo discurso de aceptación de la derrota electoral. "A todas las niñas que están mirando: Nunca duden que son valiosas y poderosas, y que merecen cada posibilidad y oportunidad en el mundo", enfatizó.

No todas las mujeres que votaron por Trump condonaban su comportamiento. Simplemente lo prefirieron a la alternativa.

Para Diane Massaroli, partidaria de Trump en Nueva York, los vulgares comentarios del candidato que fueron capturados en video fueron detestables, pero no determinantes. Y la serie de mujeres que lo acusaron de agresión sexual no la convencieron, señaló.

Sin embargo, su hija de 15 años era partidaria de Clinton y estaba llorando por el resultado.

"Mucha gente me dijo que cómo podía votar por él siendo madre de una hija (...), pero yo pienso que todo lo demás es mucho más importante" que sus comentarios, agregó Massaroli. "Pienso que la gente sencillamente no confió en ella tanto como confiarían en él".

Sobre los comentarios vulgares de Trump, Paarz dijo: "Cualquier mujer se hubiera ofendido. Pero los hombres hablan de esa manera en un vestuario. ¿Él es diferente? Probablemente no".

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Tamara Lush en St. Petersburg, Florida, y Jennifer Peltz en Nueva York contribuyeron a este despacho.

Fuente: Associated Press

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