Mundo 02 agosto 2016

Misión ONU no es para imponer la paz entre gobierno y FARC

BOGOTA, Colombia (AP) — Naciones Unidas advirtió el martes que la misión internacional que verificará el cese bilateral del fuego y la dejación de armas por parte de las FARC no tiene como objetivo imponer la paz entre el gobierno colombiano y ese grupo guerrillero.

La misión estará integrada por unas 500 personas de países latinoamericanos. En promedio, unos 18 de sus integrantes irán a cada una de las zonas de ubicación donde estarán los guerrilleros cuando se realice la entrega de las armas.

"Esta no es una misión de imposición de paz, no es una misión que tiene el objetivo de imponer la paz a las partes", aseguró en rueda de prensa Jean Arnault, jefe de la misión de la Organización de las Naciones Unidas en Colombia.

La misión corresponde a un pedido formulado al organismo internacional por parte del gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC.

En aparente aclaración a las críticas surgidas en algunos sectores de Colombia sobre el proceso de paz y la conformación de la misión, Arnault fue enfático en afirmar que sus integrantes no recibirán órdenes de las autoridades de sus respectivos países.

"Las únicas instrucciones que pueden recibir (sus integrantes, civiles o militares)... son las funciones que les otorga la misión", indicó.

En concepto de Arnault, la anterior advertencia "es importante para que no se malinterprete la presencia de observadores militares (de otros países) como una especie de presencia extranjera en el país".

En ningún momento la soberanía colombiana estará en riesgo. "Es una misión que se conforma enteramente con los principios de la soberanía de Colombia", recalcó.

El 23 de junio pasado, en La Habana, la administración de Santos y las FARC acordaron un cese bilateral y definitivo del fuego y la dejación de las armas por parte de los guerrilleros. Ambos acuerdos entrarían en vigencia apenas las partes sellen definitivamente la paz. La fecha para ese evento aún no se ha fijado.

Para la verificación del cese bilateral del fuego, añadió Arnault, las comisiones del gobierno, de las FARC y de la ONU podrán estar presentes en las 23 pequeña zonas rurales y los ocho campamentos que las partes en pactaron en junio para la concentración de los guerrilleros y su regreso a la civilidad.

"La ventaja de este mecanismo... es que le da a cada una de las partes la posibilidad de ser testigo directo del cumplimiento de los compromisos de la otra parte... (Y la segunda ventaja) es que permite una resolución temprana de los conflictos, de las diferencias que se puedan generar en el proceso de verificación".

Sobre la entrega de armas, el diplomático francés comentó que en su momento el grupo guerrillero deberá entregar un listado de éstas, y luego la misión verificará con sus fuentes si los números corresponden a la realidad.

Desde fines de 2012, el gobierno de Santos y las FARC adelantan en la capital cubana un proceso de negociación para tratar de poner fin a más de 50 años de hostilidades entre las partes.

Hasta ahora las delegaciones negociadoras han conseguido acuerdos en temas clave como la reforma agraria, la participación de los rebeldes en política, la lucha conjunta contra el narcotráfico, el resarcimiento de las víctimas, el blindaje jurídico y político a los puntos que se acuerden en la mesa de negociación, la forma en que los actores del conflicto armado pagarán por sus crímenes, el cese bilateral y definitivo del fuego y el abandono de las armas por parte de los rebeldes.

Fuente: Associated Press

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