Deportes 16 junio 2016

Mickelson sigue en busca de ganar el US Open

OAKMONT, Pennsylvania, EE.UU. (AP) — Un año antes de que naciera Jordan Spieth, Phil Mickelson debutó como profesional con una ronda de 68 golpes en el US Open de 1992 en Pebble Beach, y estaba a dos impactos de la punta. Al día siguiente, entregó una tarjeta de 81 y no pasó el corte.

Y en todos los años transcurridos desde entonces, Mickelson ha buscado infructuosamente el título en ese gran certamen.

Mickelson cumple 46 años este jueves, cuando el US Open vuelve a Oakmont por novena ocasión. Y ello no hace sino más urgente la misión. Nadie de esa edad ha ganado jamás este torneo.

Sólo tres golfistas tan veteranos han conseguido un major —Julius Boros, Jack Nicklaus y Old Tom Morris.

Pero la única vez que Mickelson evidenció su edad fue cuando voló a San Diego para asistir a la graduación de su hija Sophia, quien concluyó el octavo grado.

"Para mí, es importante estar peleando por eso", dijo Mickelson el miércoles. "A los 46 años, ésa será la diferencia que habrá mañana, junto a muchos jóvenes de veintitantos que no tienen que pensar en esto. Pero todo ello me ha traído también muchas alegrías en mi vida".

En realidad, en el US Open no ha habido tanta felicidad para el estadounidense.

Ha ocupado el segundo puesto en seis ocasiones, un récord. Su doble bogey en el hoyo 72 de Winged Foot le sigue carcomiendo las entrañas. Y le resulta difícil ignorar el significado de ganar el US Open, único torneo del Grand Slam que no ha conquistado.

"Sería una patraña decir que no pienso en esto", reconoció. "Pienso en esto todo el tiempo. Es el torneo que quiero ganar para completar los cuatro majors, sin duda. Tengo que sacarme eso de la cabeza para ejecutar las cosas, ser paciente y no pensar en los resultados".

"Cuando comienzas a pensar en los resultados, nunca juegas tu mejor golf".

Oakmont ya es suficiente desafío. Tiene la reputación de ser el campo más difícil de Estados Unidos, con todos los elementos que se requieren para una dura prueba golfística: fairways estrechos, maleza crecida, trampas complicadas y greens rápidos.

La única esperanza venía de las condiciones meteorológicas, con el pronóstico de algunas tormentas para los primeros días.

"Con lluvia o sin ella, este campo de golf es una prueba muy dura", dijo Rory McIlroy.

Fuente: Associated Press

¿Qué te ha parecido esta noticia?

Notas Relacionadas

Deja tu comentario