Deportes 22 junio 2016

Messi deslumbra y Argentina es finalista de Copa Centenario

HOUSTON (AP) — Argentina y Lionel Messi tendrán su tercera oportunidad en tres años para frenar una sequía de títulos de casi un cuarto de siglo.

Con apenas dos días de reposo desde su último partido, Messi anotó un tiro libre magistral que lo dejó solo en la lista histórica de goleadores de Argentina, asistió en otros dos tantos y la Albiceleste vapuleó el martes 4-0 a Estados Unidos para clasificarse a la final de la Copa América Centenario.

El tanto de Messi a los 32 minutos — un remate con comba abierta que se metió por una ventana minúscula en el ángulo — fue su 55to con la selección, uno más que el récord anterior de Gabriel Batistuta, alcanzado el sábado en la victoria 4-1 sobre Venezuela por los cuartos de final.

"Me pone muy feliz que lo haya hecho (...), que haya sido en esta Copa América. Seguramente él está muy feliz por esto, y como piensa mucho más en el equipo, está muy contento por la actuación del equipo. Pero está muy bien que el mejor futbolista del mundo sea el goleador histórico de la selección Argentina", afirmó el técnico Gerardo Martino.

Gonzalo Higuaín logró su segundo doblete consecutivo, con tantos a los 50 y 86, y Ezequiel Lavezzi agregó la otra diana. Los pases para el segundo gol del "Pipita" y para el que consiguió Lavezzi fueron cortesía de Messi, que suma cinco goles en el torneo.

Argentina, que arrasó en sus cinco partidos con balance goleador de 18-2, enfrentará en la final al ganador de la semifinal del miércoles entre Colombia y Chile en Chicago. El equipo dirigido por Martino busca empatar el récord de 15 títulos de Copa América en manos de Uruguay.

"Era el objetivo cuando llegamos, volver a jugar una final más y lo conseguimos", señaló Messi en una entrevista a pie de cancha.

"La verdad que desde el primer día hicimos las cosas espectacular y lo merecíamos", dijo el astro de Rosario, que se mostró "feliz por haber superado (el record de) Bati".

En busca del primer título de Argentina en categorías mayores desde la Copa América de 1993, Messi y compañía disputarán el domingo en Nueva Jersey su tercera final consecutiva de un torneo grande: perdieron 1-0 la del Mundial de 2014 ante Alemania, y sucumbieron por penales en la de la Copa América del año pasado contra Chile.

Poco consuelo para un equipo que cuenta con el mejor futbolista del planeta y un reparto secundario de figuras como Higuaín, ahora con tres goles en el campeonato, Ángel Di María y Javier Mascherano. Martino incluso se puede dar el lujo de dejar en la banca a una estrella como Sergio Agüero, segundo máximo artillero de la pasada campaña de la liga Premier.

"Sea cual sea el rival va ser complicado, para nosotros es una nueva oportunidad de poder consagrarnos con la selección Argentina", agregó Messi. "Es la ilusión y las ganas de todos, que de una vez por todas se nos dé (...) Nos lo merecemos por todo el trabajo que venimos realizando estos años".

A falta de saber si se repetirá la final de la Copa América del año pasado o si se medirán a la selección cafetera, el técnico de Argentina intentó evitar el cartel de favorito para el juego por el título: "Tampoco creo que sea necesario analizar si somos el mejor equipo o no (...) El resultado del partido, ni siquiera el rendimiento, el resultado del partido determinara, si hemos sido los mejores o no".

Di María, lesionado desde el segundo partido del torneo, podría estar recuperado para la final, y quizás Martino lo necesite después que Lavezzi, el jugador que ocupó el martes su puesto en el extremo izquierdo, abandonó la cancha en el segundo tiempo tras lastimarse el brazo izquierdo en una jugada sumamente desafortunada —estrellándose contra los carteles publicitarios. Nicolás Gaitán, quien jugó en ese puesto ante Venezuela, también salió tocado de ese encuentro.

"'Pocho' (Lavezzi) tuvo una fractura de codo. Es algo quirúrgico así que están determinando los médicos", explicó Martino.

El respaldo del público que llenó el NRG Stadium de Houston no fue suficiente para apuntalar a una selección estadounidense que disputó por segunda vez en su historia unas semifinales de la Copa América, y que buscará el sábado en Arizona, ante el perdedor de Chile-Colombia, superar el cuarto lugar que consiguió en el torneo de 1995.

"Nuestros jugadores tenían la sensación de que ellos eran mejores que nosotros en todos los sectores de la cancha", lamentó el técnico de Estados Unidos, Jurgen Klinsmann.

Messi puso su firma al partido a los tres minutos, cuando tras un tiro de esquina, mandó un pase bombeado al área que Lavezzi cabeceó por encima del portero Brad Guzan y al fondo de las redes.

Argentina controló a su antojo el balón, moviéndolo pacientemente de lado a lado, e incluso recibiendo algunos abucheos del público estadounidense cuando pasaban largos tramos sin que la pelota fuese tocada por el equipo anfitrión. En un acto de desesperación, Chris Wondolowski cometió una falta sobre Messi justo después de la media hora, y el delantero cobró de forma magistral a los 32, con un tiro libre inalcanzable para Guzan.

Higuaín redondeó la paliza con dos tantos en el segundo tiempo para llegar a cuatro en el torneo.

Fuente: Associated Press

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