Mundo 16 febrero 2017

Más interrogantes sobre incursión militar de EEUU en Yemen

EL CAIRO (AP) — La principal figura muerta en una reciente incursión militar de Estados Unidos en Yemen contra un supuesto objetivo de al-Qaida fue un líder tribal aliado del presidente yemení, quien cuenta con el apoyo estadounidense y de Arabia Saudita, que colaboraba en la lucha contra los rebeldes chiítas, según fuentes militares, figuras tribales y familiares.

Las conexiones del jefe tribal jeque Abdel-Raouf al-Dhahab con el gobierno yemení plantean nuevos interrogantes en torno a la planificación de una incursión que terminó con un intenso enfrentamiento con bajas en ambos bandos.

Un soldado estadounidense murió, seis resultaron heridos y un avión tuvo un aterrizaje forzoso y debió ser destruido durante la incursión, que tuvo lugar pocos días después de la asunción del presidente Donald Trump en Estados Unidos.

Sobrevivientes y testigos dicen que al menos 25 yemeníes fallecieron, incluidos diez niños y nueve mujeres, lo que generó enorme rechazo en Yemen e hizo que el gobierno le pidiese a Washington que investigase la incursión del 29 de enero en el pueblo de Yakla.

La operación refleja lo difícil que es distinguir los blancos de al-Qaida en Yemen, donde esa agrupación tiene vínculos con muchas tribus y a menudo aprovecha el malestar generado por las muertes de civiles en bombardeos de Estados Unidos para reclutar elementos.

Al-Qaida es de hecho otro aliado del gobierno del presidente Abed Rabbo Mansour Hadi y de sus socios en Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos en su lucha contra los rebeldes chiítas, con quienes libra una guerra civil que ha devastado la nación, causado hambrunas y que ha costado más de 10.000 vidas desde fines del 2014. El resultado de esto es una mayor tolerancia de los combatientes.

En Yakla había cierta presencia de al-Qaida. Al menos seis de los muertos en la incursión eran combatientes de al-Qaida, según una lista suministrada por el líder del grupo, aunque algunos testigos dijeron que llegaron al lugar después de comenzados los combates. Además, una saudita militante de al-Qaida que huyó de su país en el 2013 estaba siendo escondida en la casa de un miembro de la tribu que también pertenecía a esa organización, según líderes tribales y las autoridades.

Pero todos parecían ser elementos menores. Y entre los muertos figuró un anciano jeque que trataba de conseguir la liberación de miembros de su tribu que habían sido secuestrados.

Un alto funcionario estadounidense del aparato de seguridad dijo que la incursión no estaba dirigida a un individuo en particular, sino que buscaba recabar información, y que ese objetivo se cumplió. El funcionario habló a condición de no ser identificado.

Los militares estadounidenses dijeron que en la acción murieron 14 militantes de al-Qaida, incluidos al-Dhahab y su hermano Sultan, a quienes describió como "importantes planificadores de operaciones y expertos en armas".

Pero los aldeanos dijeron que la incursión fue un fracaso. "Si buscas a gente de al-Qaida, los encuentras en las montañas de los alrededores, no en este pequeño pueblo", afirmó el jefe del pueblo Aziz Mabkhout. "La información de los estadounidenses estaba equivocada".

Partes de la familia al-Dhahab está vinculada desde hace tiempo a al-Qaida. Pero en una ceremonia pública transmitida por la televisión yemení en el 2013, Abdel-Raouf, Sultan y otro hermano anunciaron un acuerdo con el gobernador de la provincia de Bayda para expulsar a al-Qaida de la región.

El vocero del gobierno de Hadi, Rageh Badi, no respondió a pedidos de comentarios de la AP y tampoco recibieron respuesta correos electrónicos enviados a la oficina de la vicepresidencia.

No fue posible conseguir de inmediato comentarios de las autoridades estadounidenses acerca de si estaban al tanto de los contactos de al-Dhahab con el gobierno de Hadi.

El ataque se centró en seis casas de la familia al-Dhahab y en la de Abdullah Mabkhout al-Ameri, jefe de otra prominente familia local. En la casa de al-Dhahabi se encontraba una delegación de 15 hombres que buscaban su mediación en la liberación de un familiar secuestrado por al-Qaida.

"Le disparaban a todo lo que se movía", comentó Abdullah al-Joufi, uno de los miembros la delegación.

Además de Abdel-Raouf y Sultan, en la familia al-Dhahab también fallecieron tres niños, incluida Anwaar al-Awlaki, hija de ocho años de Anwar al-Awlaki. Un hijo de Al-Awlaki de 16 años falleció en el 2011 en un ataque perpetrado por un dron.

La familia al-Ameri fue la que sufrió más bajas: cinco mujeres, seis niños, Abdullah, su hijo Mohamed y otro hombre, según Saleh Mohsen al-Ameri, uno de los miembros de la tribu que el día previo había participado en una reunión en la que Abdel-Raouf y su gente recibieron dinero del gobierno de Hadi para combatir a al-Qaida.

Una hija de Saleh, Fátima, salió corriendo de la casa junto con uno de sus seis hijos, tratando de escaparle a las balas, y fue abatida.

"Horas después, fuimos por su cadáver y encontramos al nene inconsciente, pero vivo, cubierto por la sangre de su madre", declaró Saleh.

___

Al-Haj inform desde Saná, Yemen. El reporter de AP Robert Burns (Washington) colaboró en este despacho.

Fuente: Associated Press

¿Qué te ha parecido esta noticia?

Notas Relacionadas

Deja tu comentario