Mundo 20 agosto 2016

Los musulmanes fundamentalistas ganan terreno en Argelia

ARGEL (AP) — De manera gradual pero sólida, los musulmanes fundamentalistas están ganando terreno en Argelia, a medida que se desvanecen los recuerdos de la guerra. En esta Argelia cambiante está aumentando el número de mezquitas, las mujeres usan prendas que las cubren cada vez más y los negocios de bebidas alcohólicas están cerrando.

El país del norte de África ganó su guerra civil con los extremistas, que durante la década de 1990 llevaron a Argelia al punto del colapso en el nombre del islam. Sin embargo, las autoridades muestran poca preocupación por la creciente influencia de los salafíes, quienes aplican una forma estricta de la fe musulmana.

Los argelinos que apoyan los cambios los ven como una bendición, pero a los críticos les preocupa que el aumento del salafismo —una forma del islam que interpreta literalmente el Corán— pueda filtrarse más profundamente en las costumbres sociales y disminuir las posibilidades de una Argelia moderna que valore la libertad de elección.

Más de una década después de sofocar una insurgencia por parte de extremistas islámicos, las fuerzas de seguridad argelinas siguen luchando contra incursiones esporádicas por parte de la rama norteafricana de Al Qaeda. El conflicto comenzó en 1991 después de que el ejército canceló las elecciones que un partido islamista parecía ganar. Se calcula que la violencia dejó 200.000 muertos y una sociedad dividida.

Sin embargo, las autoridades están tomando con ligereza sus relaciones actuales con los salafíes por considerarlos "más tranquilos". Estos musulmanes evitan la política, pero están dejando su huella en esta nación del norte de África sacudida por un alto desempleo y una extendida falta de confianza en el poder, sea quien sea.

"Gracias a Dios, la sociedad argelina está volviendo a su fuente de identidad", comentó Said Bahmed, un profesor de filosofía en la Universidad de Argel. Bahmed, quien es cercano al partido islamista moderado Movimiento para una Sociedad Pacífica, describe el creciente número de mujeres con vestimenta islámica como una "bendición".

Los vecinos de Argelia en el norte de África también han estado luchando con quienes buscan un mayor papel del islam en la sociedad y han incluido a los partidos islamistas en sus estructuras de poder.

En Marruecos, donde un partido moderado islamista dirige el gobierno, cada vez más mujeres usan velos, especialmente en los barrios obreros.

En Túnez, el partido islamista moderado Ennahda dirigió el primer gobierno del país después de la revolución de 2011 y sigue siendo fuerte en el Parlamento, pero se reorganizó de nuevo este año para separar la religión de la política. La influencia de Ennahda no detuvo los ataques letales contra objetivos turísticos el año pasado que fueron reivindicados por el grupo Estado Islámico.

En la Argelia de hoy, los vestigios de 130 años de dominio colonial francés están cayendo, con la ayuda enérgica de los salafíes. Su influencia marca visiblemente el ambiente de la ciudad de Argel, donde alguna vez se servían bebidas alcohólicas en terrazas, bares y restaurantes y donde las mujeres se vestían como querían.

Aproximadamente 100 bares y restaurantes en todo Argel han tenido que cerrar durante la última década, 37 de ellos en el centro de la ciudad, de acuerdo con la dirección de comercio local.

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Elaine Ganley, periodista de The Associated Press en París, contribuyó para este despacho

Fuente: Associated Press

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