EEUU 14 junio 2016

Legisladores republicanos se distancian de Trump

WASHINGTON (AP) — Los consternados republicanos buscaban protegerse el martes de la incendiaria respuesta de Donald Trump a la masacre de Orlando, mientras que el presidente Barack Obama y la demócrata Hillary Clinton lanzaron intensas críticas que dejaron claro el peligro potencial que el magnate representa para el Partido Republicano.

Las esperanzas que tenían sus colegas de ver un nuevo Trump "más presidencial" se están diluyendo al tiempo que se acentúan aún más las divisiones dentro del partido en torno a él.

Clinton, de campaña en Pittsburgh, dijo: "No necesitamos teorías de conspiración ni autocomplacencia patológica. Necesitamos liderazgo y planes concretos porque enfrentamos un enemigo cruel".

En Washington, Obama dijo con relación a los musulmanes estadounidenses: "¿Vamos a empezar a sujetarlos a vigilancia especial? ¿Vamos a discriminarlos por su fe?". Después de reunirse con funcionarios antiterroristas, Obama dijo: "Escuchamos estas sugerencias durante esta campaña. ¿Los funcionarios republicanos realmente están de acuerdo con esto? Porque ése no es el Estados Unidos que queremos".

Varios colegas republicanos de Trump claramente discrepan con él. Fueron casi tan implacables como los demócratas al criticar su respuesta del lunes al asesinato de 49 personas en un club gay de Orlando, Florida, a manos de un musulmán nacido en Estados Unidos que juró lealtad al grupo extremista Estado Islámico.

Entre otras cosas, Trump insinuó que los musulmanes moderados y quizá incluso Obama podrían simpatizar con elementos radicales. También renovó su exhorto a prohibir temporalmente la entrada de musulmanes al país, y agregó una nueva propuesta: suspender la inmigración de regiones del mundo que tengan una probada historia de terrorismo contra Estados Unidos y sus aliados.

"El señor Trump parece estar insinuando que el presidente es uno de ellos. Me parece eso sumamente ofensivo. Me parece que toda esa línea de razonamiento está fuera de lugar", dijo el senador republicano Lindsey Graham de South Carolina. "La reacción del señor Trump de declarar la guerra a esa fe es la peor solución posible".

El representante republicano Adam Kinzinger, de Illinois, dijo que los comentarios de Trump podrían ser usados para radicalizar a los musulmanes no educados.

"Supongo que aprecio la pasión del señor Trump al hablar de ello, y su brío, pero no lo haces enemistándote precisamente con las personas que necesitamos, y esos son los musulmanes moderados", dijo Kinzinger. "Decir que vamos a discriminar a todos los musulmanes es tan contraproducente que casi no vale la pena hablar de ello".

Trump respondió a las críticas de Obama con un comunicado en el que acusó al mandatario de seguir "dándole prioridad a nuestro enemigo por encima de nuestros aliados". En un intenso mitin horas después en Greensboro, North Carolina, Trump dijo que parecía que el presidente estaba más enojado con él que con el atacante de Orlando.

"Ese es el tipo de enojo que debería tener para el atacante y estos asesinos que no deberían estar aquí", dijo Trump a la multitud, en una repetición de los comentarios que realizó el lunes a un entrevistador conservador de una radiodifusora.

En declaraciones ante miles de partidarios por primera vez desde los ataques, Trump repitió varias falsedades dichas en su discurso del lunes. Entre ellas las afirmaciones de que los refugiados sirios son admitidos en Estados Unidos sin ningún filtro, y que los vecinos de los perpetradores de la balacera de diciembre en San Bernardino, California, sabían sobre ésta con antelación pero no informaron a la policía.

Trump además se jactó de su decisión de dejar de proporcionar credenciales de prensa a The Washington Post debido a un titular noticioso que no le gustó.

"Lo hice con The Washington Post. Estoy tan contento", dijo Trump. "¿Dónde está The Washington Post? Están probablemente en algún lado. Quizá están atrás, en las gradas de atrás".

Los representantes republicanos dijeron que se reunirían con Trump el 7 de julio, pero las reacciones de los legisladores ponen de relieve una atmósfera de ansiedad y desasosiego entre los republicanos del Capitolio, quienes esperaban ver que el multimillonario moderara sus impulsos después de haber asegurado la nominación del partido.

Pero ha ocurrido justamente lo opuesto, ya que ha generado una controversia tras otra, sin mostrar señales de refrenarse.

Un alto republicano en el Senado, Lamar Alexander, de Tennessee, incluso insinuó que Trump podría no ser el candidato del partido a fin de cuentas.

"No tenemos un nominado sino hasta después de la convención", afirmó Alexander en respuesta a una pregunta. Cuando se le señaló que Trump es el probable candidato presidencial republicano, Alexander respondió: "Eso es lo que usted dice".

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Los periodistas de The Associated Press Mary Clare Jalonick, Lisa Lerer y Richard Lardner contribuyeron a este despacho.

Fuente: Associated Press

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