EEUU 03 noviembre 2016

La lucha por el Senado está que arde en EEUU

WASHINGTON (AP) — La lucha por el control del Senado está candente y tanto demócratas como republicanos invierten enormes sumas a último momento para tratar de inclinar a su favor la balanza de media docena de contiendas que decidirán la mayoría en ese cuerpo.

Las ilusiones de los demócratas de conseguir las cinco bancas (cuatro si Hillary Clinton es elegida presidenta) que necesitan para asumir el control del Senado podrían verse afectadas por la noticia de que el FBI reabrió una investigación de los correos electrónicos de la ex primera dama.

Los republicanos estaban alarmados por la posibilidad de perder la mayoría en la votación del 8 de noviembre. La historia indica que las contiendas reñidas tienden a definirse a favor de un mismo partido, como sucedió en el 2014, en que se apuntaron una cantidad de victorias y retomaron el control de la cámara alta.

Esta vez, en que el candidato a la presidencia Donald Trump adopta posturas que no caen bien a veces ni siquiera dentro de su mismo partido, los republicanos temían que las contiendas peleadas se definiesen a favor de los demócratas.

El equilibrio de fuerzas se decidirá en Nevada, Missouri, New Hampshire, Pennsylvania, North Carolina e Indiana, los seis estados donde no hay nada definido. Con excepción de Nevada, donde está en juego un escaño dejado vacante por Harry Reid, líder de la bancada demócrata que se jubiló, todos los otros escaños están en manos de republicanos.

Si Clinton llega a la Casa Blanca, los demócratas necesitarían añadir cuatro bancas para tomar el control, ya que en caso de que haya un empate 50-50, el voto decisivo lo emitiría el vicepresidente.

El reciente anuncio de que el FBI reabrió una investigación de los correos electrónicos de Clinton, quien ha admitido haber usado un servidor privado cuando era secretaria de Estado, violando las normas para ese tipo de comunicaciones, alienta las esperanzas de los republicanos de que algunas de las contiendas reñidas se definan a su favor y les permitan retener el control del Senado.

"Cada uno de los demócratas se han asociado con Hillary Clinton sin reservas y no pueden escaparle a eso", afirmó Ian Prior, vocero del Leadership Fund del Senado, un comité de acción política allegado al líder de la mayoría Mitch McConnell. "Esto podría marcar la diferencia en las contiendas del Senado".

Los demócratas, desde ya, opinan distinto y sostienen que la investigación no comprobará irregularidad alguna.

"El alboroto que arman los republicanos a propósito de esto revela lo desesperados que están, pero nada que pueda suceder de aquí al 8 de noviembre va a alterar sus antecedentes nefastos ni su lealtad a Donald Trump", afirmó Sadie Weiner, vocera del Comité Demócrata de Campañas Senatoriales.

Las contiendas más importantes están costando enormes sumas de dinero y se va a gastar más todavía en los próximos días. Donantes ricos han aportado más de 50 millones de dólares a último momento.

El Leadership Fund republicano recaudó 7 millones de dólares en los primeros 19 días de octubre y 25 millones más desde entonces. Otra agrupación allegada transfirió 11 millones. Entre los demócratas, el comité Senate Majority había recaudado 19 millones de dólares hasta la semana pasada, más que nunca en un solo mes.

Los republicanos admitieron hace tiempo que no tienen posibilidades en Illinois y Wisconsin. Sus candidatos en Ohio y Arizona tienen una ventaja cómoda, por lo que ni ellos ni los demócratas prestan mucha atención a esos estados.

En Wisconsin ha habido cierto movimiento en los últimos días, por lo que Senate Majority decidió invertir algún dinero en la candidatura de Russ Feingold, que intenta quedarse con una banca republicana. La misma organización regresó a la Florida, que había dado por perdida ante la fuerza que tiene allí el republicano Marco Rubio.

Hacia la mitad de la semana, los republicanos llevaban invertidos 394 millones de dólares en total y los demócratas 348 millones, según funcionarios que monitorean los gastos en publicidad.

En ningún estado se ha gastado más que en Pennsylvania, donde la demócrata Katie McGinty intenta arrebatarle su escaño al republicano Pat Toomey. Los demócratas desembolsaron 61 millones de dólares desde comienzos del año y los republicanos 56 millones. Ambos partidos tienen programados otros 8 millones de dólares en avisos en los próximos días.

Los demócratas se sienten tan seguros de la victoria de Clinton que han desviado algunos fondos de la campaña presidencial hacia contiendas del Senado. Priorities USA, por ejemplo, destinó 700.000 dólares a avisos que buscan asociar a Kelly Ayotte, de New Hampshire, y a Toomey con Trump.

Algo parecido pasa entre los republicanos, muchos de los cuales están desencantados con Trump y prefieren enfocarse en la batalla por el Senado.

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La reportera de la Associated Press Julie Bykowicz colaboró en este despacho.

Fuente: Associated Press

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