Associated Press 14 abril 2016

Investigadora declara en audiencia para frailes franciscanos

HOLLIDAYSBURG, Pennsylvania, EE.UU. (AP) — Documentos de una orden franciscana en Pennsylvania muestran que tres ex líderes católicos sabían que un fraile había sido acusado de pederastia, pero le permitieron trabajar en una escuela secundaria y otros empleos en los que al final más de 100 personas le acusaron de abusos cuando eran niños, dijo una investigadora el jueves.

Jessica Eger, agente especial del Buró de Investigaciones Penales de Pennsylvania, declaró durante horas sobre documentos que dice mostraron que Giles Schinelli, Robert D'Aversa y Anthony Criscitelli estaban al tanto de las acusaciones que databan de 1977 contra el fraile Stephen Baker.

"El abusó sexualmente de menores porque estos hombres le pusieron en posición de poder hacerlo", dijo el subsecretario de Justicia del estado Damiel Dye a la jueza Paula Aigner, al analizar con abogados de la defensa durante el testimonio de Eger.

Los tres frailes encabezaron sucesivamente la orden franciscana en Pennsylvania desde 1986 hasta 2010. Schinelli, de 73 años, asignó a Baker a la Escuela Secundaria Bishop Macor en Johnstown, donde Baker abusó de más de 80 estudiantes, mayormente cuando fungía como entrenador de atletismo que masajeaba a los menores "para que pudiesen correr más rápidamente", dijo Eger.

D'Aversa, de 69 años, al final sacó a Baker de esa escuela tras recibir una "denuncia creíble, aunque no especificada, de abuso sexual, pero inmediatamente nombró a Baker "director vocacional". En esa posición, Baker tenía contacto regular con adolescentes en Pennsylvania y otros estados que consideraban integrarse a la orden franciscana en retiros y otros eventos, algunos de los cuales incluyeron pernoctar en el monasterio de St. Bernardine, donde vivía Baker, dijo Eger.

Criscitelli, de 61 años, asumió las riendas de la orden en 2002. Era responsable de asegurarse de que Baker, para entonces sujeto de varias acusaciones de abuso sexual de menores en Pennsylvania y Minnesota, donde sirvió a finales de la década de 1970, cumplía un "plan de seguridad" bajo las directrices aprobadas por la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos a raíz del escándalo nacional de abusos por el clero, agregó Eger.

Pese a ello, dijo, Baker continuó teniendo contactos no supervisados con menores.

Eger fue la segunda de cinco testigos de la fiscalía y continuó declarando hasta la tarde, lo que hizo muy probable que la audiencia prosiga.

Baker se suicidó con una cuchillada en el corazón en el monasterio en Pennsylvania en enero de 2013, nueve días después que la diócesis católica en Youngstown, Ohio, llegó a acuerdos en demandas de 11 antiguos estudiantes que dijeron que fueron abusados por el clérigo en la secundaria John F. Kennedy en Warren, Ohio, desde 1986 hasta 1990.

Fuente: Associated Press

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