Associated Press 14 agosto 2016

Inundaciones dejan miles de damnificados en Louisiana

BATON ROUGE, Louisiana, EE.UU. (AP) — Robert y Gwen Arceneaux no durmieron el domingo en la madrugada cuando advirtieron que el agua ingresaba en su casa en un vecindario que jamás había sufrido una inundación.

Reunieron a sus perros, pusieron pertenencias en unas maletas y huyeron por la puerta trasera, después de lo cual vadearon aguas que les daban hasta la cintura para llegar hasta un camión de la Guardia Nacional. Ahora a salvo en un estudio cinematográfico convertido en albergue, seguían enfrentando preocupaciones. Intentaban conseguir medicamentos para Robert, que padece cáncer de pulmón.

"Necesitamos ir a un lugar más seguro", declaró Gwen mientras sus perros jadeaban bajo el fuerte sol.

En diversas partes del sur de Louisiana, los habitantes tenían dificultades el domingo para ponerse a salvo ante el desbordamiento de ríos y arroyos por las intensas lluvias que han durado varios días y que hicieron que las corrientes subieran casi 60 centímetros (dos pies) en 48 horas en algunas zonas.

En vehículos para mareas altas, embarcaciones y helicópteros, equipos de emergencia trabajaban afanosamente para rescatar a numerosos habitantes del sur de Louisiana, cuyo gobernador advirtió que la situación no ha terminado.

Desde el aire, las viviendas en el suroeste del estado parecían más como pequeñas islas a las que rodeaban campos inundados.

Las corrientes cubrieron las tierras agrícolas, hicieron intransitables las calles bajas e inundaron centros comerciales, donde los techos de algunos vehículos apenas se asomaban sobre las aguas.

En tierra, todo era igualmente catastrófico.

Los conductores intentaban cruzar caminos traicioneros en los que las corrientes alcanzaban varios centímetros de alto o que convertían al asfalto en arroyos. Vehículos abandonados estaban a un lado de los caminos, mientras muebles de jardín y juguetes infantiles flotaban en las aguas.

El sistema de baja presión que causó tantos estragos se desplazó hacia Texas, pero el Servicio Meteorológico Nacional advirtió que persiste el peligro de nuevas inundaciones a medida que las crecidas de los ríos descargan hacia el Golfo de México.

La mayoría de los ríos están crecidos y en algunos continúa aumentando el nivel de las aguas.

Los albergues del estado acogen a más de 10.000 personas y más de 20.000 tuvieron que ser rescatadas en el sur de Louisiana, dijo el gobernador, Bel Edwards, el domingo por la noche. El Baton Rouge River Center, un centro de convenciones ubicado en el centro de la ciudad, se habilitó el domingo para atender a la gran cantidad de evacuados.

El gobierno federal declaró desastre mayor en el estado, específicamente en los municipios de Tangipahoa, St. Helena, East Baton Rouge y Livingston. Edwards desveló que recibió una llamada del presidente Barack Obama, que le dijo que "la gente del sur de Louisiana está en sus pensamientos y oraciones y el gobierno federal será un socio sólido".

El gobernador pidió a los ciudadanos que se abstengan de salir a "ver" aunque haya mejorado el clima.

Cuatro personas fallecieron, explicó Devin George, secretario estatal del registro civil. La cifra de muertos se elevó el domingo cuando apareció el cadáver de un hombre en la orilla de un rio en el distrito de Tangipahoa.

Mike Steele, portavoz de la Oficina de Seguridad Nacional y Preparación para Emergencias del gobierno, dijo que durante la noche del sábado al domingo aumentaron los rescates por inundación en la parte este de Baton Rouge.

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Becherer informó desde Walker. Rebecca Santana y Janet McConnaughey, en Nueva Orleans, contribuyeron a este despacho.

Fuente: Associated Press

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