Associated Press 13 septiembre 2016

Hispanos difícilmente corten racha republicana en Texas

AUSTIN, Texas (AP) — La última vez que un demócrata ganó una elección a nivel estatal en Texas, Lisa Marie Presley y Michael Jackson eran recién casados y la comedia televisiva "Friends" se aprestaba a poner de moda el corte de pelo de Rachel.

Luego de dos décadas de derrotas, los demócratas no parecen encaminados a romper la racha de victorias republicanas más larga del país en los comicios generales de noviembre. Ni siquiera el importante aumento en la población hispana, que tiende a votar por los demócratas, modificará el desenlace, según analistas.

Texas es el estado conservador más grande del país, pero no necesariamente el más republicano. Los demócratas cuentan con 11 bancas legislativas además del juez Meyers. En la vecina Oklahoma, los republicanos controlan todas las dependencias estatales y todas las bancas legislativas. Lo mismo sucede en Kansas, South Dakota, Wyoming y Utah, donde los demócratas no ganan una elección a nivel estatal desde 1996.

Algunas encuestas indican que no hay ganador seguro en Texas en la puja entre Hillary Clinton y Donald Trump, por más que ningún demócrata haya triunfado en una elección presidencial desde que Jimmy Carter lo hizo en 1976. Un aumento en el empadronamiento de hispanos a nivel nacional podría dar impulso a Clinton incluso en Texas ante el malestar generado por las declaraciones de Trump sobre la inmigración ilegal y su promesa de construir un muro a lo largo de toda la frontera con México, haciendo que los mexicanos paguen por él.

Algunos conservadores de Texas tampoco bien con buenos ojos a Trump. El Dallas Morning News apoyó en un editorial a Clinton y fue la primera vez que el diario respalda a un demócrata desde 1940.

Nadie sabe, sin embargo, si ese aumento en la cantidad de gente que se registra para votar implica que habrá una mayor asistencia ni si los nuevos votantes apoyarán todos a Clinton. Mitt Romney, por otro lado, ganó en Texas sacando 1,3 millones de votos más que Barack Obama en el 2012, un margen que probablemente le permitiría al partido absorber la pérdida de los republicanos que opten por apoyar a Clinton.

Otra cosa que ha cambiado en Texas desde 1994 es su población, que pasó de los 18,3 millones de entonces a los casi 27,5 millones de hoy. Ese crecimiento se produjo más que nada entre los hispanos.

Al mismo tiempo, no obstante, el electorado tejano se ha hecho más conservador y el aumento de los hispanos no incide tanto ya que buena parte de ellos no tienen edad de votar o no pueden hacerlo por no ser ciudadanos. Los hispanos representan hoy el 39% de la población de Texas pero solo el 28% de los potenciales votantes.

"No se va a ver el impacto que se podría registrar con otras poblaciones simplemente porque hay un porcentaje mayor de hispanos que no tienen edad de votar", afirmó el ex demógrafo del estado Steve Murdock. "Eso va a tomar tiempo".

En las elecciones de mitad de término del 2014 votó el 22% de los hispanos en condiciones de hacerlo, comparado con el 27% de los hispanos a nivel nacional. En las últimas elecciones presidenciales, del 2012, votó el 39%, comparado con el 48% a nivel nacional. Incluso un aumento menor en la participación de los hispanos podría inclinar la balanza en algunas votaciones.

El único demócrata con alguna posibilidad de ganar es el juez de la Corte de Apelaciones Penales Lawrence Meyers, un republicano que cambió de bando y se pasó a los demócratas en el 2013. Meyers, no obstante, encara una dura campaña de reelección y él mismo reconoce que puede perder.

"Cuando me metí en esto, no tenía muchas esperanzas" de ser reelegido, declaró al comentar su cambio de partido. "Aunque ahora creo que tengo alguna posibilidad".

Meyers es el juez que más tiempo lleva sirviendo en el máximo tribunal penal de Texas. Irónicamente, fue el primer republicano elegido para ese tribunal en 1992. Se fue del Partido Republicano molesto con la creciente influencia del tea party y admitió que al hacerse demócrata "sin duda" que comprometió sus posibilidades de reelección en Texas, donde los republicanos controlan las otras 28 dependencias estatales.

Meyers ya perdió una elección como demócrata, en el 2014, cuando se postuló a la Corte Suprema de Texas, que se encarga de los asuntos civiles. Su rival ahora es la jueza de distrito Mary Lou Keel, de Houston, quien se siente la favorita.

"Creo que se republicana te da ventaja en Texas", expresó. "Meyers tiene viento en contra".

Cuando Mayers cambió de bando hace tres años, los demócratas festejaron en grande, pensando que podía ser el inicio de una tendencia. El presidente del Partido Demócrata de Texas Gilberto Hinojoso dice que, incluso si Meyers no rompe la racha republicana este año, llegará el día en que un demócrata gana una elección estatal.

"Es de esperar que en algún momento la base del Partido Demócrata que se queda en casa despierte", manifestó Hinojosa.

Fuente: Associated Press

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