Associated Press 11 agosto 2016

Guatemala: Sobreviviente de masacre la relata tras 30 años

LOS ANGELES (AP) — Ramiro Osorio Cristales tenía 5 años de edad cuando las tropas guatemaltecas arrastraron a la muerte a su madre y sus hermanos en una masacre.

Alejado de su aldea, que fue diezmada por los soldados, Osorio Cristales se encontró viviendo con un soldado que le ordenaba que lo llamara "papá", se rehusaba a responder sus preguntas sobre sus orígenes y lo forzaba a trabajar en los campos de piñas mientras era objeto de abusos físicos durante años.

Ahora con 38 años de edad, Osorio Cristales dijo estar dispuesto a viajar a Guatemala para testificar en contra del ex soldado Santos López Alonzo, quien fue deportado el miércoles por Estados Unidos. López Alonzo era buscado por su participación en la masacre de más de 200 personas en 1982 en un poblado guatemalteco, durante el punto más álgido de la guerra civil.

"No le queda otra que enfrentar a la justicia," dijo Osorio Cristales a The Associated Press en una entrevista telefónica desde Canadá, en donde recibió asilo. "Participó en la masacre de Las Dos Erres. Tiene que pagar por sus hechos".

La guerra civil guatemalteca se extendió durante más de tres décadas y cobró la vida de al menos 200.000 personas antes de finalizar en 1996. De acuerdo a los hallazgos de una comisión independiente designada a la investigación del derramamiento de sangre, el ejército —que contaba con el respaldo de Estados Unidos— fue responsable de la mayoría de las muertes.

En diciembre de 1982, soldados fueron enviados al poblado de Las Dos Erres, en busca de armas que supuestamente habían robado los rebeldes, pero rodearon a hombres, mujeres y niños inocentes. Violaron a las niñas y atacaron a martillazos a los pobladores.

Años después, los investigadores desenterraron más de 160 cuerpos de un pozo del poblado. Las autoridades emitieron órdenes de arresto para 17 soldados, incluido López, y cinco de ellos han sido sentenciados a más de 6.000 años de prisión.

López afirma que nunca mató a nadie, que rescató a Osorio Cristales de la masacre y que nunca lo maltrató.

"El que nada debe nada teme", dijo López a The Associated Press la semana pasada en un centro de detención migratoria de California. "Si yo hubiera hecho algo, hubiera matado, yo estuviera con un temor, pero me siento limpio".

Osorio Cristales señala que no recuerda que López haya efectuado los asesinatos pero lo recuerda evitando que los pobladores escaparan mientras los soldados los sacaban de la iglesia local para lanzarlos a un pozo.

Dijo que López le impidió seguir a su madre cuando la sacaron de la iglesia, y que él se regresó y se quedó dormido en una banca. Cuando despertó, los soldados se lo llevaron a una base militar, y eventualmente lo mandaron a vivir con López, quien se rehusó a responderle sus preguntas sobre sus orígenes.

"Siempre me mentía, que no sabía y que no sabía" dijo. "El haberme cambiado el nombre, el haberme hecho llamarlo 'papá'; eso no puedo perdonarlo a nadie."

López fue arrestado en 2010 en Estados Unidos y acusado con reingresar ilegalmente al país luego de una orden de deportación en 1999. No fue enviado de regreso inmediatamente debido a que fue retenido como testigo material en el juicio del gobierno estadounidense en contra de sus antiguos camaradas por delitos migratorios relacionados con la masacre.

López tiene programada una comparecencia en la corte de Guatemala en los próximos días.

Osorio Cristales dijo que las autoridades guatemaltecas lo buscaron a finales de la década de 1990 y lo entrevistaron sobre lo que recordaba. Dijo que era la primera vez que hablaba sobre la masacre debido a que tenía miedo de López.

En ese entonces estaba en el ejército, pero le preocupó su seguridad y desertó. Fue colocado bajo protección por el gobierno de Guatemala, se le realizó un examen de ADN y se reunió con sus abuelos y demás familia antes de salir rumbo a Canadá para solicitar asilo, relató. Ahora tiene esposa, hijos y una nueva vida.

Sobre la salida de su poblado en 1982, Osorio Cristales dijo que recuerda que López le daba pan y leche condensada. Pero no cree que López lo haya sacado consigo de Las Dos Erres para protegerlo, y agregó que luego de la masacre, los soldados lo interrogaron para saber si alguien de su familia tenía armas.

"Yo digo que tal vez no fue tanto eso, sino porque ya estaba marcado mi destino. No tenía que morir en ese momento", relató Osorio Cristales. "Tenía que estar vivo para ser la voz de quienes no viven".

Fuente: Associated Press

¿Qué te ha parecido esta noticia?

Notas Relacionadas

Deja tu comentario