Mundo 15 marzo 2016

Gobierno de Obama golpea embargo decretado en Cuba

LA HABANA (AP) — Cinco días antes de que se realice el primer viaje de un presidente de Estados Unidos a La Habana en casi 90 años, el gobierno de Barack Obama le propinó una serie de golpes al embargo comercial a Cuba al convertir la prohibición de viajar a la isla en un sistema que depende de que las personas digan que el propósito de que su viaje es educativo, y no turístico, y al allanar el camino para que jugadores de béisbol, y otros atletas profesionales, puedan algún día jugar en las Grandes Ligas o en otras ligas profesionales estadounidenses.

El gobierno de Estados Unidos también eliminó la prohibición que pesaba sobre Cuba para acceder al sistema bancario internacional. Este impedimento, para recibir o hacer pagos internacionales, incluso si requerían pasar momentáneamente por el sistema bancario norteamericano, había paralizado la capacidad de la isla para comerciar con terceros países y se había convertido en un obstáculo importante en el intento de Estados Unidos de normalizar sus relaciones con el gobierno de La Habana.

"La base de nuestra política es que al aflojar estas restricciones estamos en mejores condiciones de involucrarnos con el pueblo cubano, para apoyarlos y para construir puentes entre los dos países", dijo Ben Rhodes, asesor adjunto de Seguridad Nacional. "Creemos profundamente que esto se hace en el interés nacional de Estados Unidos".

El gobierno cubano no comentó de manera inmediata sobre estas medidas.

También abre la posibilidad para que los ciudadanos cubanos devenguen salarios en Estados Unidos, siempre y cuando no paguen los llamados impuestos especiales en Cuba, una medida diseñada específicamente para atletas, artistas e intérpretes que serán los beneficiarios potenciales de la determinación. Hasta el martes, sólo los cubanos que habían iniciado el proceso de emigrar a Estados Unidos legalmente podrían ganar dinero en ese país, más allá de un pequeño estipendio.

Las Grandes Ligas está negociando con los gobiernos de Estados Unidos y Cuba la creación de un mecanismo legal para que los jugadores cubanos de béisbol puedan jugar en Estados Unidos sin tener que abandonar su país, lo que elimina la necesidad que tenían algunos de los más talentosos beisbolistas de usar los servicios de traficantes de personas para poder llegar a la liga profesional de béisbol de ese país.

Con el anuncio del martes, los estadounidenses ahora podrán hacer viajes personales e individuales a Cuba, en lugar de los costosos viajes en grupo, siempre y cuando llenen una forma donde señalen que su viaje es para propósito educativo y no turístico. Se espera que la medida ayude a llenar la demanda de vuelos directos que las aerolíneas estadounidenses esperan lanzar en los próximos meses.

Aunque antes los viajeros estaban obligados a guardar registros de lo que hicieron en Cuba durante cinco años, ahora no tendrán que hacerlo, salvo que el gobierno lo pida expresamente.

El gobierno de Obama había permitido realizar viajes independientes para propósitos específicos como el apoyo a las organizaciones religiosas o participar en eventos deportivos. Pero ahora se espera un impacto mucho mayor con el anuncio del martes debido a que la definición de "viajes educativos" es tan amplia que incluye prácticamente cualquier actividad que no sea estar acostado en una playa tomando mojitos.

Los viajes de los estadounidenses a Cuba casi se duplicaron el año pasado, a más de 160.000, y se espera que con la medida del martes aumente entre el 10% y el 20% más, lo que ayudaría a llenar como máximo unos 110 vuelos comerciales que a diario se harían entre ambos países más tarde en 2016.

"Es lo más parecido a crear un vuelo directo", dijo Tom Popper, presidente de insightCuba, una de las empresas más grandes que organiza viajes de Estados Unidos a Cuba. "El mensaje para la mayoría de los estadounidenses de que las restricciones de viaje realmente se han relajado se verá con más claridad. Creo que vamos a ver otra oleada de personas interesadas" en viajar.

La eliminación del requisito de viajar en una excursión grupal podría costarle al gobierno cubano millones de dólares en ingresos al año y, al mismo tiempo, permitir a los viajeros estadounidenses ver la realidad de Cuba de una manera mucho más independiente que antes. Debido a que el gobierno de la isla controla prácticamente toda la industria turística, se les exigía a los grupos estadounidenses alojarse en hoteles estatales, viajar en buses estatales, pagar la comida a través de una agencia estatal y usar la guía turística gubernamental para que vieran los sitios de interés.

Obama llega el domingo a La Habana y se espera que haga un llamado para eliminar el embargo que, durante casi seis décadas, ha pesado sobre Cuba. Su administración ha eliminado una cantidad inimaginable de restricciones a los viajes y al comercio a través de una acción ejecutiva.

Luego de más de un año de que Obama y el presidente Raúl Castro anunciaran el restablecimiento de las relaciones diplomáticas, las empresas estadounidenses ahora pueden manufacturar bienes en Cuba. La cadena hotelera Starwood dice que espera obtener pronto la aprobación de Estados Unidos para administrar hoteles en la isla.

La prohibición de hacer transacciones internacionales que pasaran por el sistema bancario estadounidense, aunque sea por un segundo, había obstaculizado seriamente la capacidad de Cuba de hacer parte del comercio internacional. Muchos bancos se habían negado a hacer cualquier tipo de negocio con la isla debido al temor a las demandas en Estados Unidos, que le han costado a algunos bancos cientos de millones de dólares en multas.

La medida había enfurecido al gobierno cubano que acusó a Estados Unidos de librar una guerra económica contra Cuba en todo el mundo y que socavó las leyes de otros países que sí permitían hacer negocios con la isla. Con una economía centralmente planificada, Cuba depende de las exportaciones para obtener divisas, pero con la prohibición el gobierno no podía contar con efectivo para comprar bienes desde pintura a maquinaria pesada. Esta interferencia en su capacidad para comerciar impactó fuertemente la posibilidad de renovar la decadente infraestructura del país.

"Era lo más irritante del embargo", dijo Robert Muse, un abogado especializado en las leyes estadounidenses sobre Cuba. "Cuba es como un comprador que tiene un cupón de descuento. No tienen dinero para gastar y están tratando de estirar su moneda hasta donde le sea posible".

En lugar de responder con rapidez a las medidas del gobierno de Obama con una apertura económica en un modelo controlado por el estado, el gobierno de Castro se ha movido lentamente y ha planteado interrogantes sobre sobre si habrá, o no, un comercio considerable entre los dos países antes de que Obama deje la presidencia.

Aunque el gobierno de Obama ha legalizado las exportaciones de bienes muy necesarios, como materiales de construcción o partes de tractores, todavía no hay ese nivel de intercambio comercial. Aunque los cruceros europeos llegan actualmente con más frecuencia al fuerte de La Habana, las líneas estadounidenses todavía tienen que recibir la aprobación cubana meses después de tener el visto bueno del Departamento del Tesoro estadounidense.

Y mientras la falta de efectivo en Cuba y la intrincada burocracia son obstáculos para cualquier negocio en la isla, muchos expertos creen que el gobierno comunista está retrasando el intercambio comercial con Estados Unidos para aumentar la presión en el Congreso para que levante el embargo por completo.

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Fuente: Associated Press

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