Associated Press 15 noviembre 2016

Gobernadores republicanos impulsan cambios "alteradores"

ORLANDO, Florida, EE.UU. (AP) — Los gobernadores republicanos de todo el país que se reúnen en Florida se encuentran ante una oportunidad inesperada: un presidente electo de su propio partido con deudas políticas por saldar, acaso los proyectos preferidos de los mandatarios estatales.

El mayor acreedor político de Donald Trump es el gobernador de Wisconsin, Scott Walker, su antiguo rival por la candidatura republicana que acabó por apoyarlo y cuyo estado se creía era un baluarte demócrata. Por primera vez desde 1984, Wisconsin votó por un republicano. Cuando Trump ganó ese estado y Pennsylvania, la Associated Press alrededor de las 2.30 de la mañana del 9 de noviembre lo declaró vencedor de la contienda presidencial contra Hillary Clinton.

Walker, quien asume la presidencia de la Asociación de Gobernadores Republicanos, dijo el martes que la elección de Trump acrecienta "las posibilidades en el sentido de lo que podemos hacer para quitarle poder a Washington y devolverlo a los estados". Más importante aún, dijo por MSNBC, "devolverlo al pueblo".

Lo que el pueblo puede acordar como primera prioridad postelectoral es reparar los caminos, puentes y la infraestructura de la nación en general, de acuerdo con una encuesta después de los comicios. Votantes por Clinton y Trump encuestados sobre 13 asuntos después de la elección coincidieron en dos problemas a resolver: la drogadicción y el estado lamentable de la infraestructura, según el centro de investigaciones Pew.

Walker dijo que el gobierno federal debe concentrarse en "reparar y mantener nuestra infraestructura existente", no en proyectos "ambiciosos" como ferrocarriles de alta velocidad.

En un discurso el lunes por la noche en un hotel de Orlando, el gobernador de Florida, Rick Scott, exhortó a sus correligionarios republicanos a que ayuden a Trump a efectuar "cambios alteradores" en Washington.

Para Scott, eso significa la derogación total de la ley de salud del presidente Barack Obama.

Scott, quien ha respondido vagamente sobre lo que sucederá a los 20 millones de estadounidenses que accedieron a un seguro de salud a través de la ley de Obama, dijo que "desde luego, tendremos que deshacerla de manera justa, pero la derogación absoluta es una necesidad".

Fuente: Associated Press

¿Qué te ha parecido esta noticia?

Notas Relacionadas

Deja tu comentario