Mundo 24 marzo 2016

Funcionarios belgas perdieron de vista señales de alerta

BRUSELAS, Bélgica (AP) — El primer ministro belga se negó el jueves a aceptar las renuncias de sus ministros de Justicia y del Interior a pesar de fallas de agencias de inteligencia y judiciales que impidieron prevenir los ataques de milicianos islámicos realizados esta semana.

"No tenemos que sentirnos orgullosos por lo que ocurrió", dijo el ministro de Justicia Koen Geens respecto a las fallas del gobierno para impedir los ataques. "Al mismo tiempo, quizá hicimos cosas que no debimos haber hecho".

Las autoridades, mientras tanto, disminuyeron un grado el nivel de amenaza terrorista en Bélgica, aunque dijeron que la situación sigue siendo grave y "es posible y probable" otro ataque.

Bélgica había estado en alerta máxima desde los ataques con explosivos del martes en el aeropuerto de Bruselas y una estación del tren subterráneo que mataron 31 personas y lesionaron a 270.

A menos de dos kilómetros de la estación del metro que fue atacada, ministros europeos de Justicia y del Interior realizaron una reunión de emergencia en la que condenaron los "actos terroristas", calificándolos como "un ataque a nuestra sociedad abierta y democrática". Además urgieron al Parlamento europeo a adoptar un acuerdo que permita a las autoridades intercambiar información sobre pasajeros que transitan por aeropuertos.

Por otra parte, continúa la cacería de uno de los atacantes del aeropuerto de Bruselas que fue grabado en video por cámaras de vigilancia y quien huyó del lugar.

Fiscales rechazaron comentar sobre reportes de la empresa pública de radiodifusión belga RTBF y del diario Le Monde y la televisora BFM de Francia de que podría estar prófugo un quinto atacante: Un hombre que fue captado por cámaras de vigilancia en el metro de Bruselas cargando un paquete grande junto a uno de los atacantes suicidas. No está claro si ese hombre murió en el ataque o es un fugitivo.

Las autoridades trazaron una línea entre los ataques de Bruselas y los registrados el 13 de noviembre en París que mataron 130 personas: ambos parecen haber sido realizados por la misma célula del grupo Estado Islámico afincada en Bélgica.

Fiscales han dicho que al menos cuatro personas estuvieron involucradas en la masacre de Bruselas, incluidos los hermanos Ibrahim y Khalid El Bakraoui, identificados como atacantes suicidas. Funcionarios europeos de seguridad identificaron a otro atacante suicida como Najim Laachraoui, presunto fabricante de las bombas que fueron usadas en los ataques en París.

Khalid El Bakraoui detonó en un tren los explosivos que cargaba, mientras que Ibrahim El Bakraoui y Laachraoui murieron en el aeropuerto.

Es claro que algunos de los atacantes de Bruselas habían estado huyendo de las autoridades de Francia y Bélgica, pero aun así fueron capaces de ocultarse en casas de seguridad, de ensamblar bombas y realizar ataques vinculados.

"Si se colocan las cosas en forma secuencial, uno se puede hacer preguntas sustanciales" respecto a la actuación del gobierno, dijo el ministro del Interior Jan Jambon, quien junto con Geens había presentado su renuncia.

Notable entre los cuestionamientos fue el suscitado por el anuncio de Turquía de que advirtió el año pasado a Bélgica que Ibrahim El Bakraoui, uno de los atacantes de Bruselas, había sido señalado como un "combatiente terrorista extranjero".

Pero el primer ministro Charles Michel pidió a Jambon y Geens que se mantuvieron en su cargo, dado el reto actual que está enfrentando el gobierno.

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Los periodistas de The Associated Press Raf Casert y Danica Kirka en Bruselas, y Paisley Dodds en Londres contribuyeron a este reporte.

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Dodds está en Twitter como @paisleydodds.

Fuente: Associated Press

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