Mundo 19 octubre 2016

Fuerzas sirias alistan corredores para civiles en Alepo

BEIRUT, Líbano (AP) — Cientos de residentes salieron el miércoles de un suburbio que estuvo bajo control rebelde en la capital de Siria, Damasco, mientras el gobierno y las fuerzas rusas se alistan a abrir corredores para que los civiles puedan dejar Alepo con la esperanza de facilitar un éxodo de los sectores controlados por la insurgencia.

Los asediados vecindarios orientales de Alepo experimentaron una relativa calma por segundo día consecutivo en preparación a la ansiada evacuación del jueves, luego de semanas de ataques aéreos que dejaron la zona en ruinas. El ejército ruso ha prometido dos corredores que estarán abiertos para que los combatientes huyan a la provincia vecina de Idlib, también bajo su control, entre las 8 a.m. y las 7 p.m., en tanto que otros pasajes les permitirán a los civiles huir a zonas en poder del gobierno.

La medida del gobierno para permitir la salida de rebeldes y civiles atrapados en el este de Alepo sigue un patrón de evacuaciones en todo el país que Naciones Unidas ha comparado con un "desplazamiento obligado". El miércoles, unos 2.000 residentes del alguna vez suburbio autónomo de Moadamiyeh, en Damasco, fueron trasladados por autobuses del gobierno a Idlib, como parte de un acuerdo para restaurar el control gubernamental luego de tres años de sitio a manos del ejército.

Hassan Ghandour, un ex residente de Moadamiyeh que fungió como enlace entre el suburbio y las fuerzas que comandaron el sitio, dijo el miércoles que entre los evacuados se encuentran 700 hombres armados. Dijo que el gobierno liberará a todos los detenidos en el suburbio a cambio de que se realice la evacuación.

Varios activistas también salieron junto con la caravana. Wassim al-Ahmad le dijo a The Associated Press que sería "imposible" vivir nuevamente bajo la autoridad del gobierno e indicó que no confía en las promesas oficiales de una amnistía.

Algunos de los que permanecieron en Moadamiyeh mantuvieron una postura desafiante.

"No voy a acordar nada con el gobierno", dijo el residente local Mahmoud, quien se negó a dar su apellido por preocupaciones de seguridad. "Me quedaré en mi casa".

"He pasado cinco años de mi vida sitiado aquí. He pasado por la guerra, el sitio, el hambre, los bombardeos y el gas venenoso. He sobrevivido a todo eso para poder quedarme aquí".

El suburbio y otras dos zonas alrededor de la capital sufrieron un ataque con gas sarín en 2013, según una investigación de la ONU. Un reporte de Human Rights Watch concluyó que el gobierno fue el responsable.

En Moadamiyeh permanecen unas 28.000 personas, comparadas con una la población de 105.000 que había antes de que iniciara el conflicto, de acuerdo cifras del gobierno.

Fuente: Associated Press

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