Deportes 14 agosto 2016

Formiga, la incansable futbolista de los Juegos Olímpicos

SAO PAULO (AP) — Se habían cumplido los 100 minutos de un tenso partido en los cuartos de final del fútbol de mujeres en los Juegos Olímpicos. Suecia movía el balón peligrosamente por la banda derecha pero se topó con una jugadora brasileña que corrió a toda velocidad y se deslizó sobre el césped para cortar oportunamente el avance.

Esa jugadora era Miraildes Maciel Mota, conocida simplemente como Foirmiga. Y le hace honor a su apodo, que significa "hormiga" en portugués, pues es una trabajadora infatigable en la cancha.

La jugada ante las suecas fue típica de la mediocampista de 38 años, que pareció cubrir hectáreas completas en su labor defensiva del viernes. Brasil se impuso a Suecia por penales y siguió en camino a la conquista de su primera medalla de oro en el fútbol de mujeres.

Formiga es única en su clase en los Juegos Olímpicos.

Se trata de la única futbolista que ha participado en las seis ediciones de los Juegos Olímpicos en que las mujeres han practicado este deporte. Es la deportista brasileña con más apariciones olímpicas Se codea con muy pocos en materia de presentaciones en los Juegos en deportes de conjunto.

Tiene una experiencia de 20 años en la selección nacional. El primer partido de Brasil en Río 2016 fue el número 151 de Formiga vistiendo la "verdeamarela". Rebasó así a Cafú, quien tenía esa distinción en el fútbol de hombres.

"¡Guau! Jamás pensé que esto ocurriría", exclamó Formiga en una entrevista con la prensa brasileña luego del encuentro. "Me había pasado por la mente el hecho de que era la jugadora de más edad en hacer un gol, que tenía el mayor número de apariciones olímpicas y cosas así, pero no esto".

Formiga no es tan famosa como Marta, cinco veces nombrada por la FIFA como la mejora jugadora del orbe. Pero sus números sin par en los Juegos Olímpicos han llamado la atención. Muchos canales de televisión la han entrevistado.

Tímida y de voz baja, la jugadora no parece disfrutar el escaparate, pero accede a ocuparlo por el bien de la selección.

"Estoy contenta, porque lo que queremos es que el fútbol de mujeres gane notoriedad", dijo. "Y mientras más hagamos para ayudar a eso, mejor".

El fútbol de mujeres prácticamente no existe en Brasil, particularmente a nivel de clubes. Formiga jugó durante muchos años en el extranjero, incluso en Suecia y Estados Unidos. Pese a sus estadísticas impresionantes, jamás ha alcanzado la condición de estrella que adquiriría un hombre en su posición.

Pero sigue siendo una pieza clave de la selección brasileña, que trata de conseguir su primer oro olímpico. Está a cargo de labores defensivas y de dejar libre a Marta y otras delanteras para atacar. Va de un área a otra, pero se le conoce más por su intensidad en la contención, que le ganó el mote de hormiga cuando era niña y jugaba en las calles de la ciudad nororiental de Salvador.

Formiga ayudó a que Brasil obtuviera dos medallas de plata, en Atenas 2004 y Beijing 2008. Consiguió tres oros y una plata en los Juegos Panamericanos, incluida la coronación como local en el Maracaná, en Río 2007.

Ha dicho que esta será la "última vez" que juegue en los Olímpicos. Un regreso a Maracaná y otro oro, esta vez olímpico, serían el cierre perfecto para su carrera.

"No habría nada mejor para mí", comentó.

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Tales Azzoni está en Twitter como: http://twitter.com/tazzoni.

Fuente: Associated Press

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