Mundo 15 marzo 2016

Ex senador brasileño llega a acuerdo a cambio de testimonio

RÍO DE JANEIRO (AP) — La Corte Suprema de Brasil aceptó un acuerdo judicial en el caso del ex líder senatorial del oficialista Partido de los Trabajadores, cuyo testimonio en el caso de corrupción en Petrobras incluía denuncias impactantes contra la presidenta Dilma Rousseff y su predecesor Luiz Inácio Lula da Silva, además de otros líderes políticos.

El senador Delcidio do Amaral fue detenido el año pasado por acusaciones de obstruir la investigación de sobornos en la empresa petrolera estatal Petrobras. Fue excarcelado en febrero, pero durante la semana surgieron reportes de prensa según los cuales había llegado a un acuerdo a cambio de una pena más leve.

Fuentes del máximo tribunal le confirmaron el martes a The Associated Press que el acuerdo con Amaral fue aceptado y publicado. El tribunal envió un enlace cibernético con el documento, que contiene más de 400 páginas.

En su testimonio, Amaral detalla acusaciones contra Rousseff, incluso de que ella sabía sobre un ardid para comprar una refinería en Estados Unidos a un precio elevado.

Dice además que Rousseff y el ex ministro de Justicia José Eduardo Cardozo designaron un juez a un importante tribunal con el fin de lograr la libertad de algunas figuras encarceladas en conexión con el caso Petrobras. El juez, Marcelo Navarro, fue aprobado por el Senado, pero no dejó en libertad a nadie vinculado con el caso.

Las acusaciones de Amaral son las primeras que involucran directamente a Rousseff en los actos de corrupción. Ella he refutado las acusaciones repetidamente.

Su testimonio apenas es considerado un punto de partida de la investigación, y su contenido aún debe ser verificado. De revelarse que mintió, el acuerdo con la fiscalía sería anulado.

El testimonio denuncia también que el ministro de educación Aloizio Mercadante, una figura cercana a Rousseff que fue secretario de la presidencia hasta hace poco, le advirtió a Amaral "que se quede tranquilo y que piense sobre la estrategia que usará" tras su detención el 25 de noviembre.

El mensaje, en una grabación que fue entregada a las autoridades como parte del arreglo judicial, fue transmitido a Amaral cuando estaba preso, por vía de un asistente, quien dijo que Mercadante ofreció pagar por los costos judiciales "probablemente mediante compañías vinculadas al Partido de los Trabajadores", según el testimonio. Amaral supuso que Mercadante estaba actuando como "emisario" de Rousseff.

En una conferencia de prensa el martes a la tarde, Mercadante admitió que habló con el asistente de Amaral, pero negó categóricamente haber ofrecido dinero ni haber intentado interferir en las investigaciones. Dijo que sintió pesar por la familia de Amaral tras su detención y que por "generosidad humana" habló con el asistente. Insistió en que Rousseff no sabía nada sobre la conversación.

En un breve comunicado, la oficina de Rousseff dijo que "rechaza con vehemencia e indignación el intento por vincularla con la iniciativa personal del ministro Aloizio Mercadante".

El acuerdo de Amaral también incluye acusaciones en contra del predecesor y mentor de Rousseff, Lula da Silva, quien fue un presidente extremadamente popular mientras estuvo en el poder entre 2003 y 2011. Amaral alega que Lula le ordenó realizar pagos a otro importante operador del esquema de Petrobras para proteger a un amigo cercano.

En repetidas ocasiones Lula ha negado cualquier irregularidad.

El documento también contiene decenas de acusaciones adicionales en contra de altos funcionarios, incluyendo el vicepresidente Michel Temer, miembros actuales y antiguos del gabinete, líderes de partidos políticos, senadores, jueces de cortes superiores, la gerencia de Petrobras y empresarios.

Incluye acusaciones de que el presidente del Senado, Renan Calheiros, y otros senadores del partido PMDB, aliado del Partido de los Trabajadores, forzaron al gobierno para designar a sus candidatos para dirigir las agencias gubernamentales de las cuales se extrajeron los sobornos.

El documento también alega que Aecio Neves, quien perdió apretadamente ante Rousseff en la segunda vuelta electoral de 2014, recibió sobornos de actos de corrupción en la compañía eléctrica paraestatal Furnas. El carismático alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Paes, fue mencionado en conexión con otro supuesto escándalo de corrupción. Amaral afirma que Paes tuvo un papel al momento de borrar los registros bancarios de Neves.

Bajo el acuerdo, Amaral tendría que devolver 402.000 dólares (1,5 millones de reales) a las arcas públicas.

La oficina de Amaral dijo que solo él y su asesor comentarían sobre el acuerdo, pero ninguno de los dos respondió de inmediato.

En un informe enviado el martes al liderazgo regional del Partido de los Trabajadores, Amaral anunció que dejará el partido luego de más de una década de militancia. Aún enfrenta procedimientos en el Senado que podrían despojarlo de su escaño, pero por el momento permanece como senador.

El anuncio del acuerdo se da en un momento en que los rumores indican que Rousseff estaba a punto de designar a Lula como parte de su gabinete.

Los detractores criticaron la posibilidad, indicando que tenía la evidente intención de ayudar a proteger al ex líder de una posible detención durante las investigaciones de corrupción. Los miembros del Partido de los Trabajadores respondieron que la designación de Lula tendría la intención de ayudar a Rousseff a combatir los procedimientos de juicio político por las acusaciones de malos manejos fiscales.

Los rumores sobre la posible designación de Lula salieron a relucir luego de que el ex líder fuera trasladado a una estación policiaca a inicios de mes para responder preguntas sobre la investigación de Petrobras. La designación le otorgaría a Lula "jurisdicción privilegiada", ya que únicamente la Corte Suprema de Brasil puede autorizar la investigación, encarcelamiento y juicio a los miembros del gabinete.

Las revelaciones del martes ocurren tras las protestas a nivel nacional en contra de Rousseff y el Partido de los Trabajadores, en las que casi 3 millones de personas se manifestaron el domingo por las calles del país. Los diarios las definieron como las manifestaciones políticas más grandes en la historia de Brasil.

Rousseff ha sido acosada no sólo por los efectos del escándalo de Petrobras, sino también por la creciente tasa de desempleo y la peor recesión del país en décadas.

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El periodista de The Associated Press Stan Lehman contribuyó con este despacho desde Sao Paulo.

Fuente: Associated Press

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