Mundo 07 junio 2016

En Guatemala los bosques y selvas se interponen al narco

SAN MIGUEL LA PALOTADA, Guatemala (AP) — El narcotráfico en Guatemala parece tener en la mira algo que se interpone en sus negocios: los bosques y las selvas.

Las autoridades guatemaltecas creen que detrás de los incendios forestales que este año han consumido miles de hectáreas no están sólo invasores de tierras sino también narcotraficantes que buscan abrirse espacios en lugares remotos y áreas naturales protegidas lejos del control estatal.

El gobierno ha contabilizado en lo que va del año unas 50.000 hectáreas dañadas por incendios en todo el país, aunque la parte más afectada ha sido el departamento de Petén, cerca de la frontera con México, donde se han quemado más de 8.000 hectáreas.

Alma Polanco, directora regional del Consejo Nacional de Áreas Protegidas de Petén, dijo que en las zonas quemadas se han detectado pistas clandestinas, lo que hace suponer que los incendios pueden ser parte de una estrategia de los narcotraficantes para abrirse espacios y poder sacar drogas del país.

Añadió que al parecer también queman bosques o parte de la selva para obtener áreas donde tener ganado de manera ilegal.

"El narcotráfico está incrustado adentro de la Biosfera Maya, hay narco ganaderos que en su afán por abarcar más áreas no les importa ir a pegarles fuego (a los bosques)", dijo Polanco en referencia a los narcotraficantes.

Petén es el departamento más grande del país, con 35.854 kilómetros cuadrados, y tiene áreas tan remotas y zonas de bosques vírgenes que son accesibles sólo a pie.

Los incendios han afectado particularmente la zona protegida de la Biosfera Maya, la mayor superficie de bosque tropical de Centroamérica.

Desde hace años el departamento de Petén es considerado una zona importante para el tráfico de drogas.

"Por lo lejano se presta para esto, es un corredor del narcotráfico porque tiene bastante frontera que colinda con México y el paso de droga lo hacen por pasos ciegos en la frontera", dijo Aldo Chapas, fiscal antinarcóticos.

Guatemala es un país de tránsito y producción de drogas. Su territorio es utilizado para pasar cocaína y en diversas zonas se cultivan marihuana y amapola.

Los narcotraficantes locales suelen trabajar en alianza con los carteles mexicanos del Golfo y Sinaloa, además de otros grupos criminales centroamericanos, según las autoridades.

El fiscal recordó que Petén ha sido escenario de varios incidentes violentos relacionados con el narcotráfico como la masacre de mayo de 2011 en el municipio de la Libertad en la que 27 jornaleros fueron decapitados por supuestos narcotraficantes que buscaban al dueño de la finca donde trabajaban.

"Los narcos guatemaltecos son células y bandas que trabajan con otras bandas y se ubican en su mayoría donde hay frontera con otro país y con el mar", dijo Chapas.

Desde enero las autoridades se han incautado de 2.588 kilos de cocaína con un valor aproximado de 34,7 millones de dólares, según cifras de la policía nacional civil. Además se han erradicado 17,6 millones de matas de amapola con un valor aproximado de 57,6 millones de dólares y se han eliminado 570.316 matas de marihuana por 28 millones de dólares.

El sábado el gobierno decretó el estado de calamidad para obtener recursos y coordinar la lucha contra los incendios, pero aún debe ser avalado por el Legislativo para tener validez.

Periodistas acudieron el domingo con autoridades a un área de la Biosfera Maya para observar los daños. Tras acceder por angostas carreteras de terracería, el olor a madera quemada permanecía en el aire y se observaban miles de árboles quemados desde la raíz. Las autoridades han documentado la muerte de animales salvajes como monos, tortugas, pájaros y culebras, así como diversidad de especies de árboles.

El domingo las lluvias lograron sofocar los 14 incendios detectados en la zona, de acuerdo con Rolando Montiel, coronel del ejército y coordinador del Centro de Operaciones Departamental.

La gobernadora de Petén, Xiomara Blanco, dijo que a pesar de que la lluvia apagó los focos aún se necesita la confirmación de la declaración del estado de calamidad para contar con los recursos para responder al desastre.

Walter Mayorga, del Consejo Nacional de Áreas Protegidas, explicó que solamente se ha evaluado el 20 % de los incendios por lo que el número de hectáreas quemadas podría aumentar a por lo menos 200.000 sólo en las áreas protegidas.

Fuente: Associated Press

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