Deportes 28 mayo 2016

El Madrid se impone por penales y conquista la "Undécima"

MILÁN, Italia (AP) — Hace dos años fue un tiempo extra. Esta vez el suplicio fue más largo, hasta una definición por penales. De todas formas, Real Madrid volvió a imponerse sobre el Atlético de Madrid en una final de la Liga de Campeones.

Con medio plantel acalambrado y mucha historia de por medio, el Madrid derrotó el sábado 5-3 en la tanda de penales al Atlético y conquistó su 11er título de la Copa de Europa, la máxima cifra en la historia de la competencia.

"Sabíamos que iba a ser difícil, los penales siempre son una lotería. Pedí tirar el quinto porque sabía que era del de la victoria. El equipo ha estado muy bien, se ha sacrificado mucho, y es un día impresionante", resumió el madridista Cristiano Ronaldo.

El astro portugués, que cojeó visiblemente todo el tiempo extra después del empate 1-1 en los 90 minutos reglamentarios, metió el último tiro del equipo merengue y sepultó nuevamente los sueños del Atlético, cuya nueva decepción en la Champions quedó reflejada en el rostro de Juanfran Torres al marrar el único penal que no acabó en la red.

"Es un golpe duro, pero nos levantaremos, como siempre", aseguró el central uruguayo Diego Godín. "Estamos muy orgullosos de los que hicimos este año".

El partido se definió desde los 12 pasos después que Yannick Carrasco empatara por el Atlético a los 79 minutos. Sergio Ramos abrió el marcador por el Madrid a los 15.

"Hay pocas cosas comparables con ganar este título", declaró Ramos. "A ellos les tocó perder y a nosotros ganar, pero hay que felicitarles por el esfuerzo".

El campeón blanco no tuvo piedad del Atlético por segunda vez en una final, pues volvió a imponerse tras derrotarle también en 2014 en Lisboa, cuando Ramos empató en el último suspiro y después Cristiano y Gareth Bale hicieron el resto para golear 4-1 en los tiempos suplementarios.

"Perder dos finales es un fracaso", zanjó el técnico argentino Diego Simeone, misterioso respecto a su futuro en el Atlético tras su primera temporada sin títulos relevantes. "Me estoy planteando pensar", deslizó.

Los blancos hicieron valer la segunda diana consecutiva en una final de Ramos para tumbar al conjunto colchonero, que malgastó un penal lanzado por Antoine Griezmann ante el costarricense Keylor Navas al arranque de la segunda mitad, pero logró nivelar por vía del suplente Carrasco.

Disminuido físicamente y sin cambios restantes, el Madrid aguantó el desgaste en el tiempo añadido y se mostró infalible en la tanda de penales definitiva, mientras que Juanfran, quien había metido un lanzamiento clave en la clasificación de octavos ante el PSV Eindhoven, estrelló su lanzamiento en la madera, dando pista libre al tiro ganador de Cristiano.

"El vestuario está muy dolorido. No se merece pasar por esto dos veces. Al final estábamos todos muertos", comentó el rojiblanco Saúl Ñíguez.

El Atlético sigue a la caza de la apodada copa "orejona" tras perder en sus tres comparecencias en finales europeas.

La primera en 1974 fue igualmente dramática para los colchoneros, pues permitieron un empate agónico del Bayern Munich que obligó a un partido de desempate, resuelto 4-0 en favor del conjunto alemán.

La coronación del Madrid se produjo dos semanas después de finalizar segundo en el campeonato doméstico, a un solo punto del Barsa, y tras la incorporación en diciembre de Zinedine Zidane como entrenador.

El técnico francés acabó celebrando su segunda Champions con la entidad merengue, tras conquistarla también como jugador en 2002.

"Cuando cogí este cargo había soñado con este título. Sabía que se podía, y más cuando se trabaja con un equipo con esta historia. No es fácil ganar y estoy muy feliz", dijo Zidane.

En un arranque trabado, las mejores ocasiones de la primera mitad fueron para el Madrid, que se avanzó a balón parado, en tiro libre esquinado ejecutado por Toni Kroos, peinado por Gareth Bale e impulsado en posición dudosa por Ramos bajo la atenta mirada de Stefan Savic, sorprendente titular en la zaga central en detrimento del uruguayo José María Giménez.

El conjunto blanco ya había forzado una parada previa de Jan Oblak, también en tiro libre lanzado por Bale desde la banda opuesta y rematado en boca de gol por Carlos Casemiro, jugador fundamental en el engranaje madridista.

Bale fue el más destacado de la primera mitad, pues también forzó la infracción que derivó en el gol de Ramos, pero Simeone movió ficha en el entretiempo con el ingreso de Carrasco y el Atlético gozó de una ocasión de oro para engancharse al partido, cuando Pepe trabó en el área a Fernando Torres y el árbitro señaló penal.

Griezmann se dispuso a lanzarlo, pero el francés lo estrelló en el travesaño.

Karim Benzema, Cristiano y Bale también gozaron de ocasiones claras ante Oblak, pero el esloveno aguantó firme y el Atlético encontró el premio anhelado con la impetuosa igualada de Carrasco tras apertura de Gabi Fernández al incorporado Juanfran.

El tiempo extra parecía deparar cierta ventaja física para los hombres de Simeone, quien no agotó sus tres cambios como sí hizo Zidane, pero la media hora adicional no ofreció novedades en el electrónico, y fue la tanda de penales la que dirimió el nuevo monarca continental.

Los arqueros no atajaron ninguno de los lanzamientos y Griezmann enmendó su error convirtiendo el primero por el Atlético, que tampoco falló los tres siguientes ejecutados por Fernández y Ñiguez, pero sí el cuarto de Juanfran.

El Madrid, en tanto, se reveló infalible, con foto final para Cristiano en recuerdo imborrable de la "Undécima".

Fuente: Associated Press

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