Cuba 29 agosto 2016

El Gobierno cubano tiembla ante internet

El general y presidente Raúl Castro, advirtió a la oficialista Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) que la Isla está amenazada en el campo cultural por "proyectos subversivos" y una "oleada colonizadora global" y Josefina Vidal, la directora de EEUU del MINREX twitteó: "No les basta con el uso ilegal de radio y TV contra Cuba, insisten en empleo de internet como arma de subversión".

No es difícil identificar detrás de estas declaraciones el pavor y la oposición del Gobierno a posibilitar el amplio acceso a internet que se ha ido convirtiendo en una demanda de amplio respaldo popular en el país, sobre todo entre los jóvenes; demanda que unida a las importantes ofertas de compañías norteamericanas y las extremas debilidades de las carísimas ofertas de ETECSA, están llevando al Estado cubano a una posición cada vez más insostenible en su obstrucción a ampliar internet.

Como siempre, se vuelve a usar la amenaza de subversión promovida por el "imperialismo" para tratar de justificar las políticas represivas y antidemocráticas. ¿Hasta cuándo el cuentecito? Se restablecieron las relaciones, Obama vino, tendió la mano, ofreció ayuda al desarrollo, levantó todas las restricciones que pudo y ¿el "imperialismo yanqui nos sigue asechando"?

Pero ya la engañifa oficialista no prospera. La libertad de expresión, asociación, elección y actividad económica es un clamor creciente.

Todo el mundo sabe en Cuba que la principal causa de subversión, es el propio modelo "estatal-socialista", centralizado que pretende mantener la propiedad estatal explotada en forma asalariada, como eje de la economía y un sistema político bajo control absoluto de la elite burocracia, con un solo partido y una sola prensa.

Es ese modelo, que produce cada vez más empobrecimiento de los trabajadores y el pueblo y más enriquecimiento de la elite burocracia, el que genera descontento, subversión y salidas del país, debido a sus propias contradicciones, especialmente la centralización cada vez mayor de la propiedad y la riqueza, en contraposición con la cada vez mayor participación de los sectores populares en la producción, al mismo tiempo excluidos de la apropiación de los resultados de su trabajo.

El fidelismo no entiende, no puede entender que el mundo vertical-centralizado camina a su fin en todas partes y que el mismo capitalismo generó las fuerzas productivas, entre ellas internet, que están obligando a la horizontalidad en la organización de la producción la distribución y hasta en el poder político.

Lo que ocurre, y hay que decirlo con toda claridad, es que el capitalismo monopolista de Estado abigarrado, impuesto en Cuba en nombre de un socialismo plagiado, forma parte del tinglado internacional del capitalismo más retrógrado, del peor de todos, el estatal, que concentró y centralizó, como no lo logró el privado en ninguna parte del mundo, la propiedad y la apropiación de los resultados de la producción que se obtienen por vía de la explotación asalariada y que se resiste a los cambios que traen el progreso y la modernidad.

La conexión del capitalismo de Estado cubano con el internacional queda clara en su colaboración con las transnacionales para la explotación conjunta de los asalariados cubanos mal pagados, al tiempo que ha demostrado su total desprecio por los trabajadores cubanos al permitir contratar masivamente a extranjeros y negarle a los trabajadores cubanos participación directa en la dirección, la gestión y las utilidades de las empresas, como correspondería en una verdadera sociedad socialista.

Es un insulto seguir llamando socialismo a ese abuso del trabajo que hay en Cuba.

La lucha contra la amplia socialización de internet no es solo del Gobierno cubano, también la enfrentan los grandes intereses retrógrados que a nivel internacional igualmente temen a los cambios y al poder horizontal en las sociedades desarrolladas.

De manera que el Estado isleño acompaña a las fuerzas más retrógradas del capital internacional en su lucha contra la generalización de internet, que no solo socializa y pone al alcance de todos la información técnica y profesional, sino también la de los mercados y todo lo relacionado con la corrupción que generan los gobiernos centralizados y el control de los impuestos, los presupuestos y su gasto.

No es casual que el Gobierno fidelista jamás haya informado la verdad de sus finanzas, cuál es el presupuesto de las Fuerzas Armadas (FAR) y el Ministerio del Interior (MININT), cuánto cuesta mantener seguridad, salud, alimentación, vivienda y recreación de los llamados históricos y sus familias; a dónde han ido a parar los miles de millones que han ganado explotando el trabajo barato de los asalariados-esclavos cubanos por más de medio siglo, los que han entrado por vía del turismo internacional y las remesas, controladas esencialmente por los mecanismos bajo control de las FAR y el Consejo de Estado.

Internet tiende al gobierno horizontal, al control popular sobre todos los procesos sociales y de producción y es a eso a lo que teme el Gobierno cubano con su oposición a que se amplíe internet en Cuba.

Fuente: diariodecuba.com

¿Qué te ha parecido esta noticia?

Notas Relacionadas

Deja tu comentario