Entretenimiento 29 febrero 2016

Diversidad no fue el único tema de importancia en los Oscar

LOS ANGELES (AP) — La crisis por la falta de diversidad en Hollywood era la gran duda sobre los temas que dominarían la 88a ceremonia de los Premios de la Academia. Al final resonó, claro, pero no fue lo único de lo que se habló.

La noche terminó siendo una plataforma no sólo para cuestionar la representación racial en las películas, encabezada por el humor incisivo del presentador Chris Rock, sino para toda una variedad de causas, del calentamiento global a la reforma en las instituciones financieras y el abuso sexual en la iglesia y las universidades.

Fue una declaración sutil de la comunidad cinematográfica sobre que las películas y los artistas reconocidos en la ceremonia del domingo sí tienen un propósito y un fondo, incluso en un año marcado por segunda ocasión por la totalidad de nominados blancos, resumida en el hashtag #OscarsSoWhite.

El equipo de "Spotlight", que ganó el primer y el último premio de la noche, guion original y mejor película. Celebró el trabajo galardonado con el Pulitzer de los periodistas del Boston Globe quienes expusieron los abusos sexuales en la Iglesia Católica y el debate que ha generado la película en el mundo.

Leonardo DiCaprio, el actor galardonado por "The Revenant" tras cinco nominaciones en los Premios de la Academia, usó la plataforma para hablar sobre la otra pasión en la vida que tiene fuera del cine: la lucha contra el cambio climático, lo cual le valió un "gracias", desde la cuenta oficial de la Casa Blanca en Instagram.

Adam McKay y Charles Randolph, quienes ganaron el premio al mejor guion adaptado por "The Big Short", se pronunciaron por la necesidad de una reforma financiera.

Y la directora pakistaní Sharmeen Obaid-Chinoy, cuyo corto documental "A Girl in the River: The Price of Forgiveness" fue galardonado con el Oscar por denunciar los asesinatos por honor en su país, habló sobre el impacto de su película.

"Esta semana el primer ministro pakistaní, dijo que cambiaría la ley de asesinatos por honor contra mujeres", dijo Obaid-Chinoy, quien además fue la única directora en ganar un premio en la ceremonia del domingo. "Ese es el poder del cine".

De alguna manera los Oscar siempre han sido un lugar donde los ganadores usan el podio y sus 45 segundos al aire para opinar sobre causas directa o indirectamente relacionadas con sus películas, del controvertido discurso de Sacheen Littlefeather sobre los indígenas estadounidenses, hace 43 años al discurso de Patricia Arquette el año pasado por la igualdad para las mujeres.

Pero quizá ninguna ceremonia ha tenido un objetivo tan claro, y nada podía eclipsar este año al tema de #OscarsSoWhite, el cual estuvo intrínsecamente ligado al tejido de la ceremonia, gracias a Rock. El presentador se lanzó inmediatamente al candelero por la falta de diversidad entre los nominados de este año, y no dio tregua, llamando a los premios "The White People's Choice Awards", bromeando con el nombre de otros premios, los People's Choice.

Rock se aseguró de que el tema siguiera bajo los reflectores durante la ceremonia, causando fuertes risas en el proceso.

En una temporada de premios famosa por sus números musicales y sus altas dosis de glamur, Rock le dio a la 88a edición de la ceremonia anual una atmósfera pesada, acorde al escrutinio que surgió después de un segundo año consecutivo en el que sólo fueron nominados actores blancos.

Alejandro González Iñárritu, cuyo triunfo por "The Revenant" implicó tres años consecutivos con cineastas mexicanos galardonados, se llevó el Oscar al mejor director y su segunda victoria al hilo. Fue uno de los pocos galardonados en abordar apasionadamente el tema de la diversidad en su discurso de agradecimiento.

"Soy muy afortunado de estar aquí esta noche. Mucha gente no tiene esa suerte", dijo. "Que el color de la piel se vuelva tan irrelevante como el largo del pelo".

El fotógrafo de la cinta de González Iñárritu, Emmanuel Lubezki, se convirtió en el primer director de cinematografía en lograr tres triunfos consecutivos en la historia de los Oscar.

El tema de las elecciones estuvo principalmente ausente en la ceremonia, aunque el vicepresidente Joe Biden fue ovacionado antes de hablar sobre abuso sexual en universidades al presentar a la nominada por canción original Lady Gaga.

Pero por momentos los triunfos se sentían secundarios ante el implacable presentador. Rock dijo que lo pensó antes de sumarse al boicot contra los Oscar y abandonar su papel como maestro de ceremonias, pero llegó a la conclusión: "Lo último que necesito es perder otro trabajo ante Kevin Hart".

En la calle donde está el Teatro Dolby, el reverendo Al Sharpton realizó varias manifestaciones en protesta contra el segundo año con actores nominados únicamente blancos.

La situación llevó a Spike Lee (quien ganó un Oscar honorario este año) y a Jada Pinkett Smith a anunciar que no asistirían a la premiación. Varios cineastas prominentes de raza negra, como Ryan Coogler ("Creed") y Ava DuVernay ("Selma") pasaron la noche en Flint, Michigan, recaudando fondos para la ciudad con agua contaminada.

Rock también trató de ponerle perspectiva al escándalo. Dijo que este año no fue muy diferente al resto de la historia de los Oscar, pero que antes la gente negra "estaba demasiado ocupada siendo violada y linchada como para preocuparse de quién ganó el premio a la mejor cinematografía".

En una rápida respuesta a la crisis por la falta de diversidad, Cheryl Boone Isaacs, la presidenta de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas, comenzó reformas para diversificar a los miembros de la academia, quienes son predominantemente blancos y de sexo masculino.

En sus palabras durante la ceremonia, Boone Isaacs defendió los cambios y citó a Martin Luther King Jr., además de instar a todas las personas presentes a dar mayores oportunidades en la industria.

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El periodista de The Associated Press Derrik J. Lang contribuyó con este despacho.

Fuente: Associated Press

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