Según informa El Nuevo Herald, Iván Valdés comenzó a despertar sospechas cuando se hizo evidente el alto nivel de vida que llevaba: un automóvil Porsche de casi 70 mil dólares, prendas caras e incesantes viajes al exterior.

El aeropuerto informó al periódico miamense que el caso se halla cerrado, aunque “hay una investigación más amplia de otras agencias relacionada con Iván que sigue su curso”, dijo un portavoz de la Fiscalía Estatal, quien declinó detallar de qué entidades se trataba.

Por su parte, Valdés comenzó este mes a cumplir una condena de siete años de cárcel por cargos estatales y federales de organizar el fraude.

Fuente: cubanet.org

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