Entretenimiento 07 abril 2016

Delgado propone un pasado futurista imaginado por Tesla

CIUDAD DE MEXICO (AP) — Es 1931, y el mensajero Edgar Kerrigan, que debe llevar un paquete a un rascacielos de Nueva York, volará al lugar en su aéreo. Así comienza la novela de Miguel A. Delgado "Tesla y la conspiración de la luz" que mezcla ciencia ficción, suspenso y aventura en un mundo que vive con los adelantos tecnológicos que imaginó el inventor de origen serbio Nikola Tesla.

"Todo está sacado de los escritos de Tesla, de cómo él pensaba que iba a ser el futuro", dijo Delgado en entrevista con The Associated Press en la Ciudad de México. "Incluido el control del clima, la iluminación artificial con auroras... yo no podía incluir nada que no estuviese en los libros de Tesla".

En ese mundo todavía navega el Titanic (se salvó gracias a uno de esos adelantos tecnológicos), pero la mayoría de la gente prefiere volar y una Aurora artificial ilumina las ciudades por la noche. La gente que disfruta de todas estas comodidades cree que son obra de Thomas Alva Edison, considerado un héroe nacional en Estados Unidos. Edgar también piensa así, hasta que conoce a Tesla.

"Está basado en el mensajero favorito de Tesla, Tesla tenía un mensajero que era al que siempre llamaba, era un adolescente que le hacía los recados", dijo Delgado. "Sólo sabemos que se llamaba Kerrigan, porque así hablaba Tesla de él, el Edgar yo se lo añadí, supongo que inconscientemente por un guiño a Poe".

Al igual que le pasa a Edgar, en el mundo real hay muchos que desconocen a Tesla, pero también hay un movimiento cada vez más grande, sobre todo de jóvenes, que han comenzado a rescatar su figura.

"Tesla tiene una enorme influencia y una enorme capacidad de inspiración para ellos y yo sí tenía claro que el protagonista de la novela tenía que ser un joven", apuntó Delgado.

Tesla (Smiljan, actual Croacia, 1856-Nueva York, 1943) proponía, entre otras cosas, un sistema mundial de torres que transmitiría luz eléctrica de manera inalámbrica y a un precio muy bajo. Sólo logró hacer una de estas torres, Wardenclyffe, pero su proyecto se vino abajo cuando le retiraron el apoyo financiero.

"No ha habido intención de explorar el camino indicado por Tesla", dijo Delgado. "Desde el fracaso de Wardenclyffe pasan más de 100 años sin que nadie dedique ni un peso a ver si esa tecnología es factible, ahora está empezando a investigarse tímidamente, pero yo creo que en 10 años vamos a ver un cambio muy fuerte".

"Tesla y la conspiración de la luz" es el tercer libro de Delgado dedicado al inventor después de "Firmado: Nikola Tesla", una recopilación de artículos y documentos de Tesla, y "Yo y la energía", con textos de Tesla comentados por Delgado.

"Me topé con Tesla leyendo 'El palacio de la luna' de Paul Auster", dijo el autor. "Yo me quedé alucinado con esa historia porque me parecía bastante increíble y como con Auster siempre tienes la duda de si es realidad o es ficción, me puse a buscar información y para mi sorpresa descubrí que Nikola Tesla era real y que además lo que contaba Auster era real también, entré como en una obsesión por saber más".

Delgado también es curador, junto con María Santoyo, de la exposición "El futuro me pertenece: Nikola Tesla" que se presenta en el Centro Nacional de las Artes de la capital mexicana. La muestra gratuita permanecerá abierta al público hasta el 12 de junio de 2016. La exposición estuvo previamente en Madrid y Monterrey, México. Cuenta con la colaboración de artistas de diversos países como Rusia, Croacia, Malasia y Canadá.

"La reivindicación de la figura de Tesla desde su muerte siempre ha coincidido con momentos de crisis, de desconfianza en las instituciones y en la versión oficial", dijo Delgado, quien destacó uno de estos momentos como la etapa de la contracultura de los años 60.

"Yo creo que estamos viviendo ahora mismo algo muy parecido, es una crisis, más allá de las crisis económicas creo que se está teniendo un correlato, que sobre todo creo que sucede entre los jóvenes, que es 'ni los personajes que te dijeron que tenías que admirar eran tan admirables ... la historia no necesariamente es como nos la contaron, el mundo podría haber sido distinto y por intereses no se ha querido que sea un mundo mejor', y claro, Tesla es el recipiente perfecto que simboliza todo eso".

Fuente: Associated Press

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