Entretenimiento 08 noviembre 2016

Davidson: "Ramón Mercader no estaba entrenado para matar"

CIUDAD DE MEXICO (AP) — La historia sobre Ramón Mercader, el asesino español de León Trotsky, adquiere un nuevo ángulo en "El asesino obediente" del autor texano John P. Davidson.

"Algunas personas dicen 'ya sabemos todo de esta historia', pero yo les digo que no, porque incluso en aquel entonces había mucha información incorrecta sobre los personajes", dijo Davidson en una entrevista con The Associated Press en la Ciudad de México.

A Mercader "lo retrataban como un James Bond y un genio, pero no creo que recibió ningún entrenamiento para lo que querían que hiciera", añadió el autor.

Trotsky fue uno de los líderes de la revolución rusa de 1917 y creador del Ejército Rojo, que más tarde sería el ejército de la URSS. Fue perseguido por Stalin hasta su muerte en México en 1940.

Davidson, cuya novela fue publicada originalmente en inglés ("The Obedient Assassin") en 2014 y es editada en español por Plaza y Janés, conoció la historia cuando visitó el Museo Casa de León Trotsky en la Ciudad de México en el 2001, tras los ataques terroristas del 11 de septiembre.

"Durante ese periodo en el mundo había mucha propaganda, era un arma", dijo el ganador del premio Penney-Missouri a la excelencia en el periodismo, quien ha sido editor en publicaciones como Texas Monthly y Vanity Fair y colaborador de Rolling Stone y Fortune. "Empecé a darme cuenta que no sólo Stalin era víctima de la propaganda, yo fui víctima de la propaganda de la Guerra Fría al crecer y Ramón Mercader también fue una víctima de la propaganda. Entre más aprendía, más interesante se me hacía".

Uno de los personajes principales de la novela es la madre de Ramón, Caridad Mercader, quien en el libro tiene una voz compleja y obscura. Es la clase de madre que puede crear un complot trasatlántico al tiempo que se entretiene tejiendo.

"Era una militante, sabía todo de la teoría marxista y ella era una estalinista leal, creía en la causa. En sus primeros años quería ser una monja y tuvo algunos episodios religiosos, así que quizá era fanática de la religión y esta era su nueva religión", apuntó Davidson.

Caridad tuvo una crisis nerviosa y trató de suicidarse.

"Ramón sabía que era vulnerable, que era frágil. Creo que pensaba que su supervivencia dependía de él en cierta medida", dijo. "Era una relación simbiótica".

Davidson también indaga en Sylvia Ageloff, la trotskista estadounidense con la que Mercader vivió un romance para poder acercarse a su objetivo. El autor cree que ella estaba genuinamente enamorada de Mercader, quien se hizo pasar por dandy belga para enamorarla, y solo se enteró de la verdad hasta después del asesinato.

"Creo que nunca se repuso de eso", dijo Davidson. "Entrevisté a su hermana en Nueva York, seguía viva en ese entonces, y dijo que Sylvia nunca jamás habló de lo que pasó".

En el libro, Mercader conoce a Frida Kahlo antes de viajar a México, en una exhibición de la artista en París. En el caso de Kahlo existen sus diarios y entrevistas escritas, pero el reto era crear su voz.

"Sabía que cuando era adolescente fue muy irreverente, que era muy atrevida, que decía muchas groserías y era muy directa al describir otras personas, sabía quién era ella", dijo Davidson.

Mercader cae rendido a los encantos de Kahlo: "Sabiendo lo que sabía de ella y de él parecía lógico que tuvieran sexo. Esa fue mi conclusión".

Detrás de todo este romance está la GPU, la policía rusa que planeó por años su golpe final y que mantenía vigilados a todos los involucrados.

"Creo que la organización era muy siniestra", apuntó el autor, quien señaló que tras el asesinato de Trotsky trataron de sacar a Mercader de la prisión en México "pero después se dieron cuenta que podía haber más agentes de la GPU y que lo podían matar".

Recientemente la figura de Mercader ha sido replanteada en el cine con la cinta "El elegido" de Antonio Chavarrías, presentada en el Festival Internacional de Cine de Morelia.

"Uno de los atractivos del proyecto era que en algunos episodios había mucha información, como con el asesinato", dijo Davidson. "No tenía que imaginar, sabía qué había pasado ... pero en muchos casos no había tanta información, había partes que desconocía".

En opinión de Davidson, se podría hacer fácilmente un complot similar al de Mercader en la actualidad.

"La gente está más vigilada que nunca", señaló.

Fuente: Associated Press

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