Mundo 19 octubre 2016

Crimen de argentina viste de luto a mujeres de Latinoamérica

BUENOS AIRES (AP) — La violación y el asesinato de una adolescente fue la gota que colmó el vaso y llevó a decenas de miles de personas a marchar el miércoles en la capital de Argentina, en una jornada de protesta replicada en otras naciones de Latinoamérica donde los feminicidios son también un flagelo.

La iniciativa es inédita en Argentina y obedece al crimen de Lucía Pérez, de 16 años, quien fue drogada, violada y asesinada días atrás en el balneario bonaerense de Mar del Plata presuntamente por dos hombres que, durante la agresión, la empalaron y ya están detenidos. Según la fiscal que investigó el crimen, la víctima "fue sometida a agresión sexual inhumana".

Miles de personas, incluidas mujeres con bebés en coches de niños, escolares y abuelos, desafiaron la lluvia y llegaron hasta el icónico Obelisco en Buenos Aires.

"Estoy aquí para pedir justicia. Por mis nietas y mis nietos", dijo Helga Scumlitz, una secretaria jubilada de 74 años. "Es un horror lo que está pasando. Necesitamos que nos cuiden".

Con el lema "Miércoles Negro", el grupo "Ni Una Menos" y otras 50 organizaciones exhortaron a que las mujeres se vistieran de luto y alzaran su voz contra la incesante violencia machista, primero con un paro de actividades de una hora, entre las 13:00 y las 14:00 horas local, y luego con movilizaciones en Buenos Aires y decenas de ciudades de Argentina.

"Yo escuché sobre esta chica que la violaron hasta matarla. Es algo muy injusto y que no tendría que pasar más y por eso estamos acá", dijo Malena Resino, una estudiante de 14 años que se unió a la marcha al salir del colegio. "Siento mucho orgullo de que tanta gente esté aquí, porque al unirnos todos por una causa, podemos lograr algo".

Protestas similares se convocaron en Chile, Bolivia, Paraguay, Uruguay, Panamá, México y Guatemala en el marco de una iniciativa regional que busca decir basta a los feminicidios.

Grupos de argentinas que se sumaron al paro se reunieron a las puertas de las sedes de las empresas donde trabajan en Buenos Aires y gritaron: "¡Vivas nos queremos!", que es uno de los lemas de esta jornada de malestar.

Mónica Pavicich, de 59 años y quien labora en una editorial, es una de las que optó por salir a la calle para alzar la voz.

"Es importante que no sólo las mujeres, sino los hombres se sumen a esta convocatoria. Nuestros maridos también salieron de negro, hablaron (de la protesta) en su trabajo y están apoyándola. Es visualizar el problema para que pueda haber un cambio real", declaró a The Associated Press mientras acompañaba a 20 colegas que golpeaban distintos objetos.

De fondo se escuchaban los bocinazos de automovilistas a modo de protesta.

Marta Montero, la madre de Lucía Pérez, dijo a la radio Vórterix que la protesta aspira a que se reduzcan los casos de agresiones como el de su hija y se preguntó: "¿Cuántas Lucías hay y no se ha hecho nada?".

Unas 275 mujeres murieron en 2015 en Argentina a causa de la violencia de género, según datos del "Observatorio de Femicidios Adriana Marisel Zambrano" de la organización no gubernamental "La Casa del Encuentro". Según activistas de "Ni Una Menos", se estima que en los últimos ocho años 2.518 hijas e hijos han quedado huérfanos.

La jueza de la Corte Suprema de Justicia Elena Highton de Nolasco advirtió la víspera que "crecen los femicidios, son más cruentos y más perversos". Señaló que hubo 19 asesinatos de mujeres en 17 días.

El presidente argentino Mauricio Macri afirmó que está comprometido en "erradicar" el problema con un plan nacional puesto en marcha.

En México, unas 200 personas se concentraron en la estatua del Ángel de la Independencia con carteles con leyendas como "Ni una más" mientras gritaban "¡Aunque traiga escote, aunque traiga falda, no quiero ser asesinada!".

Muchas de las manifestantes llevaban pintadas en la cara huellas de manos en negro o morado. Otras, como Diana Echeverría, una estudiante de 23 años, se pintó además en sus brazos el lema "Ni puta, ni santa". Víctima de violencia sexual hace un año, esta joven tuvo que huir de su estado, San Luis Potosí.

"Las autoridades se negaron a ayudarme. Me dijeron que así era la vida", indicó.

En Paraguay, activistas efectuaron una manifestación en la noche en Asunción. La organización paraguaya "Mujeres libres de violencia" informó que hasta septiembre de 2016 se registraron 27 casos de feminicidios en el país.

Ruth Flores, una activista contra el feminicidio en Paraguay, dijo a la AP durante la marcha que "en este año murieron 27 mujeres en manos de sus parejas o ex parejas. Estamos cansadas de este crimen".

"Quiero recordar, además, que desde 1989 unos 56 transexuales fueron asesinados por desconocidos y hasta hoy las investigaciones no terminaron. Las mujeres debemos organizarnos para no seguir siendo víctimas de la violencia de género", agregó.

Unas dos mil personas de organizaciones no gubernamentales, la mayoría mujeres vestidas de negro, se reunieron frente al panteón nacional de los héroes y, con micrófono abierto a disposición de quien quisiera dar un discurso breve, el acto de protesta se desarrolló sin incidentes, según la policía.

En La Paz, las mujeres realizarían un paro y una marcha. Otras ciudades bolivianas serían escenario de protestas. Según el "Observatorio Manuela", del Centro de Información y Desarrollo de la Mujer, entre 2013-2015 se produjeron 270 feminicidios en el país andino. En la primera parte del año, 79 mujeres murieron a manos de sus parejas.

En Panamá, un grupo de mujeres de diferentes organizaciones acudió al llamado y se reunieron sobre una transitada avenida, donde dieron discursos y llevaron pancartas en la noche. "Disculpe la molestia, pero nos están matando" se leía en un cartelón que alzaba una joven mientras otra exigía respeto y unidad.

"La situación es grave en Panamá", dijo por su parte Gilma De León, presidenta de la organización Fundación para la Equidad de Género. "La forma como se están cometiendo los crímenes... cada día mucho más atroces delatan" que para el agresor el delito de atentar contra la vida "no es importante cuando se tiene la concepción de que eres el dueño de la vida tu pareja".

De León destacó un caso ocurrido apenas la semana pasada en la periferia este de la capital en el que un hombre estranguló a su mujer frente a sus tres hijos. El individuo reconoció haber cometido el crimen y fue condenado a 20 años de cárcel.

En Panamá se aprobó en el 2013 una ley que reformó el código penal y que tipificó por primera vez el delito de feminicidio.

En Guatemala un centenar de mujeres se concentraron frente a la plaza central de la capital para exigir el fin de la violencia.

Con un performance llamado "Vivas nos queremos", la artista Mandy Joha, de 25 años, se desnudó, ató su cuerpo con un lazo y se puso pintura roja para simular sangre y heridas. "Estamos hartas de que con ropa o sin ropa nos insulten, nos maltraten, nos maten".

Claudia Acevedo, una activista de 45 años, dijo que esperaban mostrar que también en Guatemala la violencia hacia las mujeres importa.

"Que no corra más sangre de ninguna más. Somos muchas y unidas somos más fuertes", dijo Acevedo.

Alejandra Méndez, una estudiante de 22 años, tiene muy claro que ella es feminista. Apoyó la protesta y dijo que de niña vivió violencia intrafamiliar y que fue ahí donde se les despertó la conciencia sobre la importancia de vivir fuera de la violencia.

"Yo veía cómo mi papá le pegaba a mi mamá; creo que desde ahí me creció la conciencia de que no debe ser así", dijo. Al ritmo de "Saquen su doctrina de nuestras vaginas", las mujeres repartieron flores y cantaron para pedir el fin a la violencia.

En lo que va del año el Instituto Nacional de Ciencias Forenses de Guatemala reporta la muerte violenta "asociada a hechos criminales" de 566 mujeres. Durante el 2015 la cifra alcanzó las 766 mujeres muertas, de las cuales 13 fueron desmembradas o decapitadas.

En la capital de Chile, miles de mujeres, la mayoría jóvenes, caminaron por la principal avenida de la ciudad con diversas pancartas en las que se leía "De camino a casa quiero ser libre, no valiente" y "Mañana puedo ser yo la puta muerta, violada o golpeada".

Un enorme cartel que necesitó 10 mujeres para sostenerlo decía "De luto y con rabia". La marcha se repitió en 22 ciudades del interior y en todas participaron también hombres.

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Los periodistas de la AP Paola Flores en Bolivia; Luis Andrés Henao en Buenos Aires; Sonia Pérez en Ciudad de Guatemala; Kathia Martínez en Panamá; Leonardo Haberkorn en Uruguay; Pedro Servín en Paraguay; Eva Vergara en Chile y María Verza en la Ciudad de México.

Fuente: Associated Press

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