Associated Press 16 agosto 2016

Comienzan labores de limpieza y búsqueda en Louisiana

BATON ROUGE, Louisiana, EE.UU. (AP) — Las autoridades fueron el martes de puerta en puerta y de auto en auto en búsqueda de cadáveres, mientras que los residentes comenzaron la desconsoladora tarea de recuperar sus empapadas fotografías familiares y limpiar sus casas repletas de barro, una vez que el nivel de las inundaciones comenzara a bajar en diversas partes del sur de Louisiana.

Incluso mientras el nivel del agua bajaba en algunas partes, en otras zonas río abajo los niveles aumentaban, por lo que las personas se apresuraban a colocar costales de arena y evacuar rumbo a refugios.

Las autoridades presentaron un oscuro panorama de la crisis hasta ahora: Al menos 40.000 viviendas fueron dañadas y 11 personas murieron a causa de la peor inundación en la historia de Louisiana, que registró hasta 61 centímetros (2 pies) de lluvia en un lapso de 48 horas. Desde el viernes se han rescatado a más de 30.000 personas, y cada hora llegan más a zonas seguras.

Hubo reportes aislados de saqueos, y el gobernador John Bel Edwards dijo que los distritos más afectados estarán sujetos a un toque de queda a partir de la noche del martes.

El olor del agua lodosa flotaba en el aire, mientras las personas utilizaban cubrebocas y comenzaban la extenuante labor de arrancar las alfombras, las placas de yeso y el aislante. Limpiaron las arañas y cucarachas que se acumularon tras salir de las alcantarillas.

Raymond Lieteau, de 48 años de edad, regresó el martes a su casa en el vecindario Woodlands de Baton Rouge para evaluar los daños y comenzar las labores de limpieza. La marca del agua en el espejo demuestra que dentro de la vivienda los niveles superaron los 1,50 metros (5 pies).

"Mis muebles están por todos lados", señaló. "Es algo increíble".

Los pisos de la recámara quedaron doblados y las paredes arqueadas, y la piscina que alguna vez tuvo aguas cristalinas, ahora es de un marrón lodoso.

Su esposa, Daniella Letelier, se puso guantes de hule y comenzó a revisar las fotos familiares, sacándolas de sus marcos y colocándolas sobre la mesa para que se secaran. Muchas de las fotografías eran de su hija de 15 años, Olivia.

"No puedo vivir sin sus fotos. Me rompe el corazón", afirmó.

Las autoridades comenzaron a visitar casa por casa y asegurarse de que estuvieran todos bien, y revisaron los incontables vehículos que quedaron atrapados por las inundaciones.

"No sé si tenemos una cifra correcta de las personas desaparecidas", afirmó el gobernador.

Más de 60.000 personas han solicitado asistencia de la Agencia Federal de Manejo de Emergencias, y 16 distritos se sumaron a la declaratoria federal de desastre, y ya son 20 en total.

En el distrito Livingston, uno de los más afectados, un funcionario estimó que el 75% de las casas fueron pérdida total.

Fuente: Associated Press

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