Mundo 16 septiembre 2016

Colombia: el camino a la paz vuelve a San Vicente del Caguán

SAN VICENTE DEL CAGUAN, Colombia (AP) — Quince años después del fracaso de las negociaciones con los rebeldes, el camino a la paz en Colombia vuelve a pasar por este remoto pueblo del sur del país, donde los líderes de las FARC realizarán su última conferencia mientras alistan su entrada a la vida civil.

Pero San Vicente del Caguán ya no es el municipio al que en 2002 le endilgaron el estigma de ser afín a la guerrilla. Hoy es un próspero centro de comercio que sirve a ganaderos y empleados de la industria petrolera.

Desde que en 2002 el gobierno recuperó la zona desmilitarizada que había cedido a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y que tenía una extensión similar a Suiza, la población se ha triplicado, la delincuencia ha disminuido y el Estado hace sentir su presencia.

El alcalde Humberto Sánchez, del opositor Centro Democrático del expresidente Álvaro Uribe (2002-2010) y duro crítico del proceso de paz, dijo que la mayoría de la gente ni siquiera recuerda la última vez que los rebeldes intentaron atacar la ciudad.

"En los últimos años después de que empezaron las conversaciones (de paz) ha disminuido la violencia, como los ataques de la guerrilla a la fuerza pública y a la población civil... El asedio permanente que había ya no existe", dijo en entrevista con The Associated Press el alcalde, quien durante varios meses de 2006 estuvo secuestrado por las FARC.

Aunque algunos simpatizantes aún distribuyen clandestinamente propaganda a favor de las FARC, el temor se ha disipado y los comerciantes aseguran que ya no son extorsionados por la guerrilla, sobre todo desde que su máximo jefe Rodrigo Londoño o "Timochenko" dio la orden de proscribir de sus filas esa práctica delictiva. "Entonces los comerciantes se llenaron de valor y no han vuelto a pagar", comentó Sánchez.

Antes de los fallidos diálogos de paz durante el gobierno de Andrés Pastrana (1998-2002) la población de San Vicente del Caguán era de 15.000 personas. Hoy tiene más de 40.000 habitantes, un aumento demográfico que ha obedecido en gran parte a la explotación de sus pozos petroleros.

El lugar también luce nuevos parques y edificios y su alcalde proyecta la construcción de un centro del Servicio Nacional de Aprendizaje para que unas 3.000 personas se capaciten.

En sus calles por estos días sólo se habla del acuerdo que el 24 de agosto sellaron exitosamente en La Habana el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las FARC y se especula qué hubiera pasado si al municipio la historia lo hubiera premiado como la tierra en la que se firmó la paz.

"Yo viví el proceso de paz frustrado con Pastrana y no estoy de acuerdo para nada con lo que hicieron Santos y 'Timochenko'. La paz se debió firmar en el Caguán", dijo Tatiana Pineda, una comerciante de 36 años, con el recuerdo vivo de aquel febrero de 2002 en el que la paz quedó trunca cuando las FARC secuestraron un avión y mataron a un senador, lo que puso fin a las conversaciones.

En cambio Héctor Clavijo, un farmacéutico de 54 años, manifestó que "no estoy frustrado. Al contrario, se logró la paz aunque no fue en el Caguán. El sitio no importa. Lo que importa es que se logró la paz con lágrimas, sangre y dolor durante muchos años".

El acuerdo de paz se someterá a un plebiscito el 2 de octubre y según encuestas recientes se impondría el "sí".

Fuente: Associated Press

¿Qué te ha parecido esta noticia?

Notas Relacionadas

Deja tu comentario