Comercio 16 octubre 2016

Castro da un ultimátum al CUC

El gobernante ha advertido a las instituciones financieras que tienen hasta fin de año para eliminar el peso convertible

MIAMI, Estados Unidos.- George es canadiense y estuvo en Cuba como turista. Sus vacaciones fueron un pretexto para explorar el país y comprobar si existía un buen ambiente para invertir. Pero sus visitas a tiendas, restaurantes y hoteles de La Habana lo llenaron de desconcierto.

Habiendo recorrido buena parte del mundo, jamás se había encontrado con un país donde circularan de manera oficial dos monedas nacionales emitidas por el mismo banco, ambas con diferentes tipos de cambios y, lo que más le asombró fue que estas dividían a la población de acuerdo con el nivel de acceso a cada una y sus valores cambiarios.

Otros empresarios extranjeros y hasta funcionarios cubanos le advirtieron sobre lo difícil que resultaba crear y hacer prosperar negocios dentro de la isla, entre otras muchas cosas, debido a esta dualidad y, en consecuencia, Allan prefirió esperar por una próxima unificación monetaria que el gobierno cubano ha venido anunciando como “inminente” desde mediados del año 2015.

Nada se ha concretado aún, pero la totalidad de los analistas coinciden en que la dualidad monetaria, además de complejizar el esquema financiero actual, atenta contra el incremento de los inversionistas extranjeros e impide implementar la mayoría de los planes de crecimiento económico en la isla.

Este obstáculo ha sido reconocido incluso por los principales arquitectos del nuevo escenario que se proyecta hacia el 2030, de modo que Raúl Castro ha dado un ultimátum a los organismos e instituciones financieras cubanas para que se ejecute el llamado “día cero” antes del 31 de diciembre del presente año, según han confirmado a CubaNet altos funcionarios de los ministerios de Economía y Finanzas y Precios que, por cuestiones de seguridad, no desean revelar sus identidades.

“El 2017 debe comenzar con la total eliminación del CUC. Desde hace meses, de manera discreta, se han venido implementando medidas para ir disminuyendo su circulación e ir recuperando el exceso de circulante en manos de la población. Estamos hablando de cifras que superan los cien millones de dólares y que no pasan por los bancos”, informa un funcionario del Banco Nacional de Cuba.

Y añade: “Uno de los factores que ha demorado la unificación es precisamente el exceso de circulante y el evitar un fenómeno inflacionario catastrófico con la medida. (…) Primero había que retirar todo ese dinero que sabíamos estaba en manos de cuentapropistas y en el mercado negro y que no regresa a nuestros bancos porque se han creado otras estructuras bancarias alternativas, ilegales, que hoy tienen en sus manos, (…) calculamos más de un 40 por ciento del dinero emitido (por el Banco). Eso era un problema”, declaró el funcionario.

Otro directivo del Banco Nacional de Cuba también confirmó a CubaNet la proximidad del llamado “día cero” y ofreció detalles de lo que ocurre en la fase actual:

“Tiene que ser antes de fin de año porque esa es la orden y ya se trabaja en los detalles finales. (…) Estos han sido los meses más difíciles porque la unificación ha obligado a medidas que han incrementado el desabastecimiento en las redes de comercio, medidas que se han unido a otras que buscan incrementar las reservas de divisas. (…) El gobierno se prepara para solicitar créditos millonarios a organismos internacionales que necesitan garantías, y estamos en proceso de negociar deudas acumuladas durante décadas que suman más de 30 mil millones de dólares”, dijo el experto.

Pero estos no han sido los únicos problemas que han ralentizado el día cero, actualizar el sistema económico de las empresas estatales, readaptar los modelos de planificación al uso de una sola moneda también ha sido difícil. Jorge Luis Gómez, económico de una empresa de comercio estatal, explica:

“El modelo actual e incluso los anteriores son complicadísimos porque estamos trabajando con dos monedas desde los años 90, pero sucede que nos adaptamos a estos esquemas y nuestras mentes funcionan así. (…) Con la unificación (las cosas) se vuelven más simple pero aquel modelo complicadísimo justificaba buena parte de la ineficiencia y ayudaba a ocultar, por una parte, la incompetencia y los desastres y, por otro, los robos. (…) Ha habido que trabajar mucho para asimilar esto que viene”, dice Jorge Luis.

Otro funcionario del Ministerio de Finanzas ofreció más detalles sobre el asunto: “Se ha venido anunciando desde el 2014, después se tuvo que aplazar hasta finales del (20)15 pero ya no puede esperar más porque paraliza otras cuestiones. (…) Ahora se está discutiendo cómo quedará fijada la tasa de cambio que sin dudas disminuirá notablemente. (…) La unificación vendrá unida a una disminución de la tasa de cambio actual y de algunos precios, no de todos, pero esa no es la parte más importante por ahora pues continuará el desabastecimiento debido a las políticas de disminuir las importaciones, elevar la productividad y la eficiencia de las empresas estatales y continuar aumentando las reservas de divisas. (…) Se manejan tasas de entre 15 y 18 (CUP) por cada CUC. (…) Se dará un tiempo prudencial para que las personas acudan a las sucursales y casas de cambio, las cuales se regirán por la tasa de ese día (…). Las personas que tengan cuentas en CUC no serán afectadas por la devaluación porque se les respetará la tasa de cambio vigente en el momento en que abrieron las cuentas”.

Un reconocido especialista del Centro de Investigación de la Economía Cubana, vinculado además al Ministerio de Finanzas, asegura que la demora no ha sido tanto por una readaptación del modelo sino porque algunos estudios arrojan como muy probable una inmediata devaluación del peso cubano como consecuencia de la acumulación de moneda:

“No hay confianza en los bancos por parte de las personas, por un lado, pero tampoco hay una productividad que respalde el cambio, de modo que todo conspira a favor de una devaluación, o mejor dicho, de un aumento de la devaluación porque la estabilidad del peso cubano no es real (…). Se pudieran esperar reacciones de descontento porque el CUC causa un efecto psicológico, parece que estás pagando menos pero cuando todo sea en moneda nacional muchas personas tendrán por vez primera una idea de lo pobre que son. (…) Por eso se decidió comenzar el cambio en las redes de comercio y no de manera brusca. (…) Por una parte hay muchos que se beneficiarán con la disminución de la tasa de cambio porque podrán adquirir más dólares con su salario pero ¿qué pasará con quienes guardan su dinero por otras vías o simplemente bajo el colchón? (…) También se ha comprobado que la gente está acumulando dólares (norteamericanos) previendo el día cero y se ha comenzado a controlar la venta de divisas y hasta se pudiera llegar a un corralito porque la estrategia es retener y acumular divisas”, explicó el especialista.

Hasta el momento, el gobierno cubano no ha hecho público el día en que desaparecerá el CUC ni la forma en que lo hará. Sin embargo, en las calles la gente ha comenzado a preocuparse por el llamado “día cero” y sus repercusiones en la economía doméstica, también comentan sobre la posibilidad de una emisión de nuevos billetes y denominaciones, algo que, según funcionarios del Banco Nacional de Cuba, no tiene ninguna base real.

Fuente: cubanet.com

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