Mundo 06 septiembre 2016

Buscan a buzos desaparecidos en Pacífico colombiano

BOGOTA, Colombia (AP) — Las autoridades buscaban el martes a dos buzos que desaparecieron en el Pacífico colombiano, mientras que otras tres personas --entre ellas un australiano-- que fueron rescatadas de la misma expedición se encontraron en la jornada con sus familiares.

Los náufragos son los buzos Erika Díaz y Carlos Enrique Jiménez, quienes llevan seis días desaparecidos en un sector de la isla de Malpelo.

El miércoles pasado, Carlos Enrique Jiménez y otros dos buzos se internaron "en el sector de Malpelo y las condiciones climáticas allá son muy variables... Lo que nos dicen los rescatados es que los tomó una corriente... y los metió mar adentro... Tengo entendido que en el barco iban 16 personas, pero en la inmersión eran cinco", dijo a la AP Alvaro Jiménez, hermano de Carlos Enrique.

El barco "María Patricia" tiene capacidad para entre 45 y 50 personas.

El hermano del náufrago añadió que "el barco no se volteó. Simplemente ellos bajaron sobre las cuatro de la tarde a hacer la última inmersión. Bajaron del barco a la lancha a bucear normalmente. Tengo entendido que estando en el fondo los cogió una corriente y los corrió del sitio donde ellos tenían que salir. Cuando salieron a la superficie la lancha no estaba o ellos no estaban en el sitio acordado".

Entre los tres rescatados hay un ciudadano de origen australiano llamado Peter Morse, dijo el contraalmirante Pablo Guevara, comandante de la Fuerza Naval del Pacifico.

El militar agregó telefónicamente que 120 personas están tratando de encontrar a los dos náufragos. Los rescatados fueron visualizados por una aeronave estadounidense.

"Sabemos que (Díaz y Jiménez) están juntos. Son buzos profesionales. A Erika Vanesa la están esperando sus hijos y va a llegar pronto a casa. Su esposo también la está esperando", sostuvo Jorge Arias, casado con Erika Díaz.

En su concepto, la isla de Malpelo es el sueño de todo buzo por su impresionante fauna marina. "Creo que es de las más grandes del mundo", observó.

Según dijo Álvaro Jiménez, su hermano de 52 años era técnico electrónico y hace varios años dejó la profesión para dedicarse de lleno al buceo. Su esposa se llama Angélica y no tienen hijos. Él dice estar seguro de que su hermano es capaz de dar su vida para que Díaz conserve la suya.

En tanto, uno de los sobrevivientes, Jorge Iván Morales, comentó al canal RCN que le era imposible describir su odisea. Recordó que cuando fue rescatado lo primero que escuchó fue el motor del avión.

"De ahí en adelante todo fue un llanto de alegría", dijo Morales desde el puerto de Buenaventura, también en el Pacífico y a 350 kilómetros al suroeste de Bogotá.

Hizo hincapié en que él y los otros dos sobrevivientes siempre nadaron cerca de una piedra para reducir el radio de búsqueda. "Hubo mucho dolor, mucho frío. No sentimos hambre pero sí mucha desesperanza. No pensamos que nos estuvieran buscando".

Morales fue enfático en afirmar en que la última vez que vio a Díaz y a Jiménez estaban juntos.

"Uno se aferra mucho a la vida y pide la oportunidad de poder verlos otra vez (a sus familiares) y ofrecerles disculpas por tantos errores cometidos en la vida y con ganas de resarcir cualquier cosa cometida", sentenció.

Fuente: Associated Press

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