Mundo 25 marzo 2016

Aumentan los casos de blasfemia en Egipto

NASSARIYA, Egipto (AP) — En el video, adolescentes cristianos juegan entre ellos y dos se arrodillan, imitando las plegarias musulmanas, en tanto que un tercero finge que los degüella, como reproduciendo las decapitaciones que hace la organización Estado Islámico.

Los chicos simplemente jugaban, burlándose de los grupos extremistas, y un supervisor de la escuela los estaba filmando, según sus defensores. Las consecuencias han sido catastróficas: Todos fueron sentenciados a la cárcel por violar las leyes egipcias sobre blasfemia --se mofaron de las plegarias musulmanas, de acuerdo con los fiscales--, tras lo cual los chicos se escondieron y dejaron a sus familias destrozadas.

"Mi hijo fue sentenciado a cinco años por reírse", dijo Iman Aziz, llorando, en su casa de Nassariya, al sur de Egipto. Su hijo Muller Atef fue visto en el video de 32 segundos riéndose, aunque sin participar en las "plegarias".

El veredicto del mes pasado no deja de ser irónico, pues hace dos años los militares derrotaron un gobierno encabezad por la Hermandad Musulmana y desde entonces han venido librando una dura batalla contra los islamistas.

Sin embargo, en los tres últimos años ha habido un marcado aumento en los juicios por insultar al Islam. De los tres casos del 2011 se pasó a 21 en el 2015, la mitad de los cuales involucraron a cristianos, según Ishaq Ibrahim, investigador de la Iniciativa Egipcia sobre Derechos Personales.

Nueve de los casos del año pasado generaron condenas a prisión. Los demás todavía están siendo juzgados.

Una de las razones del incremento de estos casos son las redes sociales, de acuerdo con Ibrahim, pues la gente se siente más libre de expresar sus opiniones. Muchos de estos casos se originan en videos difundidos por la internet. Un cristiano fue condenado a seis años de prisión en el 2014 por insultar la religión luego de que sus vecinos musulmanes descubrieron que había puesto "me gusta" en una página de Facebook a favor de los musulmanes que se convierten al cristianismo.

Fiscales y jueces, por otro lado, quieren demostrar que el estado todavía "protege al Islam" a pesar de que combate a los islamistas. "No creo que sea una campaña sistemática", dice Ibrahim. "Pero se nota una tendencia".

Ibrahim considera que refleja también como "se está reduciendo la libertad de expresión y de pensamiento" en Egipto.

Los casos involucran mayormente a miembros de la minoría cristiana cóptica, que representan aproximadamente el 10% de los 90 millones de habitantes de Egipto.

Los cristianos apoyaron firmemente al presidente Abdel-fattah el-Sissi, que como jefe del ejército derrocó al gobierno islamista de Mohammed Morsi en el 2013 y quien fue el primer presidente egipcio que asiste a una misa cristiane en la principal catedral de El Cairo.

Desde el golpe, sin embargo, continúan las fricciones entre cristianos y musulmanes en los pequeños pueblos y a menudo los musulmanes resisten los esfuerzos por construir o renovar iglesias.

Y cuando surgen disputas, las autoridades tienden a apoyar a los musulmanes, de acuerdo con Nader Shukry, activista a favor de los derechos de los cópticos.

Los cristianos acusados de insultar a los musulmanes con frecuencia son expulsados de sus localidades o sometidos a juicios en los que reciben fuertes sentencias. Pero si los cristianos son ofendidos por los musulmanes, la policía organiza reuniones informales de reconciliación en las que se los presiona para que no formulen cargos, dijo Shukry.

Y "nada ha cambiado" desde el golpe, sostuvo Shukry.

Las leyes egipcias facilitan estos procesos porque contemplan castigos para quienes insulten a la religión.

"Lo peor es que son muy ambiguas", afirmó el abogado de los adolescentes Maher Naguib. "Si envías el mismo caso a dos jueces, ofrecerán distintas definiciones de lo que constituye un insulto".

En febrero, el activista Mustafa Abdel-Nabi fue sentenciado en ausencia a tres años de prisión por hablar del ateísmo en su cuenta de Facebook. Una escritora, Fatma Naoot, fue condenada a tres años de cárcel en enero por criticar en Facebook la matanza de animales durante los festivos musulmanes. Un prominente conductor de un programa televisivo, Islam Behery, recibió una sentencia de un año por pedir que se eliminasen de un libro con interpretaciones de la religi*n islámica que consideró apoyaban el terrorismo.

En el caso de los adolescentes, el video no fue difundido en la internet, pero unos conocidos musulmanes lo vieron en sus teléfonos y se generó un enorme revuelo entre los musulmanes del pueblo.

Algunos vecinos musulmanes declararon a favor de los menores, diciendo que eran buenos muchachos.

Los defensores de los chicos dicen que el fiscal no mencionó que los jóvenes se burlaron de las decapitaciones más que de los musulmanes en general y que los jueces se negaron a ver el video.

Los cuatro adolescentes y el supervisor, quien tuvo que irse del pueblo con su familia, fueron hallados culpables. Si bien todos los chicos son menores de 18 años, tres de ellos fueron sentenciados como adultos, a cinco años de cárcel, y otro como juvenil, a tres. El supervisor fue condenado a tres años.

"Hay una caza de brujas, mucha arrogancia e intolerancia hacia los demás", se lamentó Naguib.

Cuando se anunciaron los veredictos, los adolescentes se escaparon, temerosos de que sus padres los entregasen a la policía, como ya habían hecho antes.

Fuente: Associated Press

¿Qué te ha parecido esta noticia?

Notas Relacionadas

Deja tu comentario