Mundo 21 octubre 2016

Argentina: Sindicalistas presionan por bono salarial

BUENOS AIRES (AP) — Sindicalistas argentinos incrementaron el viernes la presión a los empresarios para que paguen un bono salarial de al menos 130 dólares que compense la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores mientras surgen advertencias sobre un recrudecimiento de las protestas sociales.

"Este bono es para todos los trabajadores. A partir de ahí, quien pueda (de los empresarios) tener dificultades o no, tendrá que ver como articula la forma de pago, pero esto es imperativo para todos", dijo a Radio Mitre Héctor Daer, uno de los dirigentes de la Confederación General del Trabajo (CGT), la principal sindical argentina.

El gobierno del conservador presidente Mauricio Macri, la CGT y varios e importantes representantes del sector empresario acordaron el miércoles en una reunión un "plus salarial" no obligatorio para beneficiar a los trabajadores privados. En tanto, quedó pendiente para los próximos días la habilitación de una compensación de similares características para los empleados estatales.

Las tensiones surgieron cuando algunos sectores, como el de comercio, una parte de la Unión Industrial Argentina y el que representa a las pequeñas y medianas empresas (PYMES) se mostraron reacios a abonar la ayuda alegando que si lo hacen "habrá más desempleo" debido al actual marco de recesión.

Raúl Zylbersztein, presidente de la Federación Económica de la Ciudad de Buenos Aires, señaló que los empresarios comparten la preocupación de las centrales sindicales sobre la fuerte pérdida del poder adquisitivo que sufrieron los trabajadores durante este año y que "ese es el principal problema de la baja del 45% promedio en las ventas", pero puntualizó que "es evidente que la solución no está en manos de los empleadores".

Los trabajadores argentinos han sido afectados durante el año por una fuerte subida de la inflación.

A raíz de esos reparos, miembros de la CGT advirtieron que si los empresarios no "abren la billetera" habrá problemas, en referencia a la eventual convocatoria de protestas o huelgas. La central sindical ha pospuesto por el momento la realización de un paro nacional a Macri al encontrar en el gobierno un interlocutor para algunos de sus reclamos.

El propio presidente instó a los empresarios a dar ejemplo y señaló que "no hay tiempo para miedos ni mezquindad". El gobierno tiene previsto además un bono de fin de año para los jubilados que cobran la asignación mínima y los beneficiarios de planes sociales.

Otros sindicatos que mantienen una postura de mayor confrontación con el gobierno consideraron que dicho bono salarial es insuficiente y han anunciado movilizaciones y ceses de actividades.

Hugo Godoy, secretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), dijo que el malestar se traducirá en una huelga de ese gremio en la primera quincena de noviembre. El sindicalista se quejó de haber sido excluido de las conversaciones entre el gobierno y la CGT y exigió que se reabran las negociaciones salariales que anualmente tienen lugar en Argentina para mejorar los ingresos de los trabajadores. Otros sindicatos anunciaron por su parte marchas para el mismo mes.

Estos gremios más combativos intentan presionar desde hace semanas a los más dialoguistas para realizar un paro nacional contra el gobierno.

La inflación registró en septiembre una suba de 1,1 % respecto de agosto. Aunque el alza del costo de vida se desaceleró levemente en los últimos meses después de que se disparara a principios de año, sigue siendo la principal preocupación y motivo de una constante tensión social. Economistas estiman que 2016 cerrará con una subida de los precios de 39 o 40% interanual.

Fuente: Associated Press

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