Mundo 29 abril 2016

AP Fotos: objetos que reconstruyen las vidas antes del sismo

PEDERNALES, Ecuador (AP) — La vida, los sueños, los proyectos de cientos de familias se fueron al traste en un instante, en apenas un minuto, a las 18:58 cuando la tierra se estremeció, y un terremoto de 7,8 grados azotó la costa central de Ecuador. Todo cambió para siempre.

Entre la desolación y destrucción quedaron cientos, miles de objetos abandonados que nos sugieren historias cotidianas. Fotografiarlos será tal vez una forma de reconstruir los retazos de las vidas que existieron e inmortalizar esas escenas, aunque sea por un instante, y que dentro de poco serán archivadas en algún cajón doloroso de la memoria colectiva.

El retrato de dos mujeres, arrojado en una acera y mancillado por el aguacero tropical en medio de los escombros, sugiere un momento cotidiano. Se abrazan, sonríen tímidamente. La mujer mayor cruza los brazos con delicadeza para que la imagen sea todavía más tierna. ¿Será la madre? ¿Serán hermanas? ¿Serán amigas? ¿Estarán con vida o habrán quedado bajo los escombros como las más de 600 personas que murieron durante el terremoto del pasado 16 de abril?

Un vestido blanco, con lentejuelas y tres cintillos bordados de color dorado, cuelga dentro de una habitación que ya no tiene paredes. Permaneció incólume, impoluto en medio de los embates de la tierra. ¿Será que alguna mujer estaba por ponérselo ese mismo día, cuando ocurrió el primer temblor? ¿Habrá podido salir de su casa a tiempo?

En medio de una calle devastada, la tipografía del aviso conserva su atractivo: Texas hospedaje. Es el nombre de un hotel que se desplomó como un juego de naipes en menos de un minuto. El cartel que da la bienvenida a los huéspedes, en el que era el lobby del lugar, quedó intacto, sobreviviente en medio de tres columnas retorcidas que solían sostener el segundo piso.

"Es terrible lo que ocurrió aquí, todo el esfuerzo que significó levantar este hotel de más de 20 habitaciones terminó en esto, puro escombros", dijo Michael Ortiz, de 49 años, dueño del lugar. "Por suerte no había turistas en ese momento, estaban volviendo de la playa, y gracias a Dios eran muy pocos por el momento del año".

Los sobrevivientes dicen que el número de víctimas podría haber sido más abultado si el terremoto hubiera ocurrido durante la temporada alta de turismo. Eso explica el por qué no hubo víctimas fatales dentro del hospedaje.

En una de las paredes de cemento de una escuela pública un mural quedó mutilado. Los protagonistas de la pintura, un árbol, un lago y un volcán, representativos de paisaje ecuatoriano, cambiaron. Tras el movimiento de tierra se abrió una ventana que azarosamente funde el idílico mural con el verde real del mundo exterior. El cuadro quedó en armonía y hasta la palabra "Amor", que surge de la raíz del árbol, cobra más sentido.

Una losa derrumbada hace de nicho y si no fuese por las manijas que sobresalen del objeto, bien podría confundirse con un ataúd entre los escombros. Pero no, es un futbolín, o futbolito, que conserva los nombres de los dos equipos de futbol más populares del Ecuador.

Objetos que retratan profundas heridas inmortalizadas en imágenes únicas, que relatan la magnitud de una devastación que dejó 650 muertos, 4605 heridos, 40 desaparecidos, pueblos enteros sin viviendas y un dolor que perdurará por mucho tiempo en la región de Manabí, Ecuador.

Son casi las cuatro de la madrugada del 17 de abril. El silencio es absoluto. En plena oscuridad lo único que brilla son ocho velas que iluminan un relieve blanco, arrugado, que se distingue de todo el paisaje desolado por su limpieza cuidadosa: los cuerpos de una mujer y su hija envueltos en unas sábanas blancas, que horas antes habían quedado atrapadas en su casa cuando la tragedia ocurrió.

Fuente: Associated Press

¿Qué te ha parecido esta noticia?

Notas Relacionadas

Deja tu comentario